Top Ten Brexit

Diez canciones que me vienen a la cabeza con el pifostio del Brexit y la crisis de la UE

Víspera de San Juan, 2016. Tras años de estiras y aflojas, debates públicos y los consabidos “generadores de opinión” parloteando  cada día en medios y en redes sociales, el Reino Unido celebra al fin un referéndum sobre su permanencia en la Unión Europea. El dichoso “brexit”, expresión colectiva del malestar de una parte importante de ciudadanos de la pérfida Albión, se consuma. Inmediatamente las alarmas saltan: los grandes partidos se dividen en dos, la sociedad también lo hace ante el exiguo resultado favorable de un 52%, el United Kingdom Independence Party contentísimo, y Theresa May, la primera ministra que sufre mofas cotidianamente por llamarse igual que una conocida actriz porno, se tiene que comer un marrón de dimensiones bíblicas. Se dice de todo: que si el sueño europeo ha muerto, que si es un triunfo de la soberanía de los pueblos o, por contra, que se trata una rebelión de los parias abandonados a su suerte que, en su desastre vital, han optado por abrazar opciones políticas xenófobas, chovinistas y populistas como la del demagogo Nigel Farage, hoy caído por fin en desgracia. Podríamos hablar de Anarquía  en el Reino Unido si no fuera porque la acracia se autodefine como la más alta expresión del orden. Un cuento de nunca acabar al que queremos ponerle banda sonora por medio de una lista de diez temas que me han venido a la cabeza, así sin pensarlo mucho. Vamos allá.

Angelic Upstarts – England
Thomas Mensi, vocalista de los Upstarts, es un autodeclarado socialista así como orgullo miembro de la working class, pero a la vez también es un poco cuñao. Nos jugamos un brazo que sus orígenes proletas en South Shields influyeron mucho en su formación sentimental, pero por otro lado la coherencia tampoco era lo suyo, al menos por lo que se deduce en su obra musical. De pedir armas  para los talibanes en “Guns for the Afghan Rebels” y apoyar a Lech Walesa en  “Solidarity” pasó a cantar “no quiero luchar contra los soviéticos” en menos de 4 años. De apologías obreristas y a la conciencia de clase a burlarse del movimiento estudiantil en “Student power”. En fin, se lo perdonamos todo por regalarnos a lo largo de su carrera tan grandes himnos. Y entre ellos un tema que, descontextualizado  del resto de los del grupo, podría ser perfectamente un hit RAC y además apologeta del Reino Unido (de Gran Bretaña e Irlanda del Norte) dado que, pese referirse explícitamente en el título solo a Inglaterra, en la letra hay constantes referencias a la Union Jack y a su rojo, blanco  y azul. Equívoco imperial involuntario, suponemos.

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Atari Teenage Riot – Deutschland Has Gotta Die
Alemania tiene que morir. Himno anti-germánico que denuncia el expansionismo alemán en general y el post asimilación de la RDA en concreto, cuando el país teutónico pasa a ser la gran potencia del proyecto unificador europeo y su dirigente a todos los niveles. La canciller Merkel guiando nuestros destinos, el Deutsche Bank como poder en la sombra y otra vez Berlín centro del mapa continental ¿Les suena aquello de la “UE es un proyecto económico expansionista del gran capital alemán”? Pues cuando se dirijan a volar por los aires la Cancillería en Berlín (a.k.a. “La Lavadora”) escuchen  este tema en los auriculares y ríanse de la escena musicada por Richard Wagner en Apocalypse Now.

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Ilegales – Europa ha muerto
No hay mucho que añadir, otra obra maestra de Jorge Ilegales  y sus huestes cuya letra anuncia una distopía  similar a la que la mayoría de mass-media dicen que nos encaminamos tras el Brexit: “No hay bancos en Suiza. ¡No! No hay Papa en Roma. ¡No! ¡No!”. Nos parece perfecto, oiga.

Seein Red – Focus on Europe
De las cenizas de Lärm surgió una de las bandas más furiosas del hardcore europeo de los 90. El conjunto de sus muchísimas composiciones musicales, brevísimas, debían cubrir líricamente,  por estadística pura, la casi totalidad de asuntos criticables del mundo mundial, hasta que estos se agotaron y suponemos que, debido a ello, colgaron las botas como banda. Por no hablar de que, en mi modesta opinión, el grupo ya había dado todo lo que podía de sí ¿De qué va la letra de la canción?  “La UE como proyecto económico expansionista del gran capital alemán”. Hago corta pega por no darles la turra otra vez.

Killing Joke – European Superstate
Jaz Coleman, como buen entusiasta de materias diversas ajenas a los gustos mayoritarios (ocultismo, conspiraciones illuminati, new world order y otras majaderías), no podía dejar de opinar sobre la Unión Europea. Y en este tema se refiere a ella como un gran imperio –pero en un sentido positivo- que sin embargo está al servicio de una OTAN poco respetuosa de  las viejas “tradiciones democráticas emanadas de Grecia” que “deben ser preservadas” por el super-estado europeo. Muy colemaniana letra, yo personalmente no la firmaría, y desconozco si se refiere a que desea un euroejército y una salida completa de la UE del tratado del Atlántico norte. Si añadimos el más que recomendable videoclip, en el que unos señores con puro y sombrero de copa se dedican a saquear a los apacibles ciudadanos europeos–cada uno en sus realidades nacionales-, seguiremos sin entender qué es lo que le pasa por la cabeza al peculiar líder de Killing Joke.

La Polla Records – Europa
Suele decirse últimamente, en una nada disimulada reivindicación de lo ochentero español, que Evaristo Páramos  en sus letras se anticipó o glosó en pocos caracteres el alfa y el omega de todo tipo de cuestiones sociopolíticas que, veinte o treinta años después, gozarían de plena actualidad. No lo negaremos, pero en ese caso es triple el valor de esta canción, dado que el álbum al que pertenece (el “negro” de 1992, no sabemos cómo demonios se llama en realidad) no solo es uno de los más flojos de su carrera, si no que se grabó en plena tontuna colectiva europapanatil ibérica,  en concreto los años de Tratados de Maastricht y demás golferías al servicio de la hoy conocida como Troika. Seguro que no se acuerdan de todo ello, si ustedes rondan la cuarentena estarían viendo los Juegos Olímpicos  de 1992 por la tele. Como yo.

Massive Attack – False Flags
Aunque la letra es bastante jugosa hemos elegido este tema por su videoclip. Una belleza audiovisual en la que un manifestante ataviado con el kit completo de militante del black block lanza a cámara ultra lenta, durante el espacio de seis minutos, un cóctel molotov que acaba estrellándose contra un objetivo oculto tras las brumas callejeras ¿De qué se trata? Correcto, las falsas banderas: las doce estrellas sobre fondo azul de la Unión Europea.

Sin Dios – EEUUropa
Experimento sónico del disco “Ingobernables” donde el trío aporta una base musical que juega con una actualización de los sonidos ochenteros de Crass Records -el clásico anarcopunk de manual- a la que se suma la voz de Eva, vocalista del grupo punk holandés Makiladoras,  la cual nos enumera un magnífico recital sobre las características del artista anteriormente conocido como “proyecto económico expansionista del gran capital alemán” que ya hemos mencionado con anterioridad. La colaboración entre Sin Dios y Eva no deja indiferente a nadie, y a un cierto número inevitable de detractores se suman también fans irredentos del tema como es un servidor. Y esta letra sí que la firmaba, no como la confusa diarrea mental de Jaz Coleman.

The Clash – This is England.
El complemento necesario al tema de Angelic Upstarts. Esto es Inglaterra, sí; pero es una fulaña. Poco orgullo patriótico de exaltación y sí mucho de reivindicación de una realidad cercana bastante adversa. “Tengo una chaqueta de motorista, pero voy andando a todas partes”, dice el Strummer de mediados de los 80. Hablamos de la Inglaterra de 1985, creo que a nuestros lectores no hay que explicarles qué se cocía socialmente en aquellos años dentro de la pérfida Albión. Por cierto, este tema es una joya que queda como parte de lo poco salvable del infumable álbum “Cut The Crap”, compuesto y grabado por Joe Strummer, teóricamente Paul Simonon y luego una caterva de mercenarios. Añado: Strummer con cresta –háganse la imagen en su mente, ¡horror!- y Bernie Rhodes modificando la mezcla final con inclusión de teclados digitales ochenteros a espuertas. Así para darle más surrealismo.

Los Secretos – Déjame
Odio los Secretos, odio a los hermanos Urquijo y, si no fuera porque con los años he desarrollado una vertiente humanista en mis juicios sociales, también diría que odio a sus fans. De hecho de los tres hermanos que conformaban el combo, uno lo dejó y el otro palmó, y cuando este feneció me dediqué a hacer el chiste de “ahora la banda tendría que rebautizarse como “El Secreto”. Bromas negras aparte, la letra encaja perfectamente con la campaña del Lexit, animada por sindicalistas, movimientos sociales y lo poco que quedó de izquierda favorable a la salida de la UE tras el cambio de posición del laborismo dirigido por Corbyn. El Lexit, por desgracia un auténtico islote rojo en un mar de chovinistas fans de Farage, lanzaba un mensaje positivo: “rompemos, eh, pero de buen rollo”. Cada uno por su lado es mejor que dañarse mutuamente, y no hay ni chovinismo ni desprecio xenófobo en esta decisión; no eres tú, es plutocracia de Bruselas.  Como no he encontrado nada que encajara con esta premisa opté por este icono del pop-rock FM carne de “Las 10.001 canciones de Oro del Pop español”  que seguro algún miembro de tu familia compró en Círculo de Lectores para criar polvo y consumirse al sol en la guantera de tu coche familiar de veraneo.

(creo que no es necesario poner el enlace de esta puta canción)


Toni Esteban (Badalona, 1977)

Nacido y residente en la periferia barcelonesa, educado entre fábricas, murales sindicales, chutas en los descampados y lluvias continuas de carbonilla. De una criba personal infantil dedujo que sus grupos preferidos eran Siniestro Total y Los Nikis, hasta que abrazó unas cuantas cintas grabadas de rock radikal vasco y poco después engrosó la fértil escena hardcore local.
De formación periodista, salvo un espejismo de varios meses en una redacción de Pedro Jota Ramírez, nunca ejerció como tal. Apasionado de la música, la cerveza, la agitación política y la discusión en el bar, este currante del PAS de la Universitat Autónoma escribe allí y cuando se le deja y se le permite.