Skatalà (Quique Gallart) Parte II

Una gran desilusión

Es una historia que me hace tanto daño… Fue una desilusión tan grande… Los primeros skins que yo reconozco como chungos, que más tarde montaron las Brigadas Blanquiazules, tienen nombres y apellidos. No quiero minimizar la capacidad intelectual de esa gente, pero muchos de ellos no se han caracterizado por su coherencia. Lo que más daño hizo es que había un montón de rapados repartiendo hostias de los que no sabías si en realidad creían en una ideología de derechas o por qué cojones lo hacían. Además creo que no fue una cosa autóctona, sino que simplemente lo copiaron de Inglaterra. Una cosa que me sorprende es que todo era absurdo, porque algunos que curraban a la gente por fumar porros luego murieron de yonquis. Otros que curraban a los hippies y a la gente que se drogaba, durante muchos años fueron los camellos que más éxtasis vendieron en la Ruta del Bacalao de Valencia. Algunos de ellos defendían la raza aria siendo gitanos o argelinos. La derecha siempre se ha definido por unos valores que no practica. Yo creo que ellos en sus casas ya debían de ser fachas, gente de habla castellana a la que les daba por culo que habláramos catalán. De hecho, las primeras broncas arrancaron de ahí. Ni siquiera llevaban símbolos. Nosotros habíamos hecho tonterías como las habían hecho todos. Me refiero a la cuestión de los símbolos nazis que se utilizaban en el año ‘80 en los ambientes punks.

Nosotros, junto con Decibelios, quisimos adaptar la estética británica aquí. Como los Cockney, los Sham, etc., iban con Union Jacks, empezamos a utilizar la bandera española, pero sacándole todo el contenido político, y eso nuestros amigos lo entendían. Si no, gente como el Boliche nos hubiera dejado de hablar de la noche a la mañana. Además creíamos que era una gran provocación ir de punks con las pintas que llevábamos y utilizar la bandera española. Era algo que a la gente de Fuerza Nueva o franquista les tenía que sacar de quicio. Nuestra recuperación del rollo español se limitaba a eso y a Los Chichos, íbamos de perros callejeros.

Es una historia que me hace tanto daño… Fue una desilusión tan grande… Los primeros skins que yo reconozco como chungos, que más tarde montaron las Brigadas Blanquiazules, tienen nombres y apellidos

Intentábamos adaptar la estética skinhead inglesa a la de los quinquis de aquí, una manera de intentar decir “el país es nuestro, las calles son nuestras”. Hasta que empezaron a aparecer estos personajes y le dije al Fray que esto había dejado de ser un juego. Él era muy entusiasta y me decía: “Esa gente es muy joven y no conocen la historia. Lo que hay que hacer es hablar con ellos y explicársela. Esa gente está llena de rabia. Si no no estarían currando a la gente, y esa rabia es muy positiva. La hemos de utilizar contra el sistema”. Yo le dije: “A mí esto me deprime. No tengo nada que hablar con esos tíos, curran a mis amigos. Yo me vuelvo a casa a fumar porros”. No nos enfadamos, pero sí nos fuimos distanciando. Él tenía la ilusión de unirnos a todos. Recuerdo que cuando murió Xavi Shock, en el entierro, nos reunimos una comitiva de doscientas personas entre centuriones, punks, heavies, etc. El Fray estaba encantado. Tenía unas influencias anarquistas por parte paterna muy fuertes. No quería utilizar toda esa fuerza para hacer pintadas por la calle; él quería cambiar el mundo, estaba convencido de que la revolución era posible.

Un jovencísimo Quique luciendo look skin

Yo creo que al Fray lo mató su ímpetu a la hora de intentar corregir a esos tíos. La actuación en el Necronomicón fue un punto de inflexión. Salió a cantar con una bandera anarquista en la mano y alguno de esos le tiró una bandera española. Entonces las cogió las dos y una parte del público empezó a silbar y la otra empezó a levantar el brazo. Yo era la primera vez que veía eso dentro del ambiente. ¡Joder, nosotros llevábamos la bandera española para dar por culo a gente como ésa y ahora estos fachas piensan que somos sus amigos y vienen a levantar el brazo a nuestros conciertos! Eso causó mucha controversia y creo que en los dos años siguientes el Fray perdió hasta las ganas de vivir.

El Fray tenía unas influencias anarquistas por parte paterna muy fuertes. No quería utilizar toda esa fuerza para hacer pintadas por la calle; él quería cambiar el mundo, estaba convencido de que la revolución era posible

Esto ha pasado en muchas partes. En Inglaterra, cuando los skins empezaron a abrazar el nacionalismo, la extrema derecha se puso las pilas. Vio en ellos mucho odio y los iba a captar a los campos de fútbol. Les prometían el oro y el moro y así acabaron. ¿Sabes la cantidad de skins que murieron en las Malvinas? Y esto es lo que sucedió aquí a pequeña escala. Además, en la mayoría de los casos, yo pienso que totalmente vacío de contenido político. Sólo algunos continúan actualmente vinculados a la extrema derecha. Había muchos que no creo que fueran capaces de definirte el concepto ‘derechas’ o ‘izquierdas’. Creo que muchos se metieron en esto para ser más malos que los demás, para intimidar. Incluso muchos mods se pasaron a este bando para no recibir. Fue cuando empezaron a aparecer skins nazis vinculados al Barça que se metían en nuestros conciertos y teníamos que pararlos para echarlos. De hecho, hay una grabación en directo de Skatalà donde se me escucha diciendo “no olvidéis nunca que un nazi, por muy culé que sea, sigue siendo un puto nazi”, aunque esos skins ya son de otra generación.

Skatalà en Mensakas. Una auténtica sauna.

Skatalà

La idea de Skatalà surge del Manel Pugés. Al principio era una idea que no estaba muy bien definida. Él estaba tocando con Shit S.A. Con la entrada del Bolo a la banda había dejado la batería y había pasado a tocar la guitarra. Si los Shit ya simpatizaban con el hardcore, con la entrada del Boliche esa conexión fue total.

Con el Manel nos juntábamos muchas tardes en mi casa para escuchar Oi!, Street Punk como podían ser los Chelsea y cosas del sello 2 Tone, nada de ska antiguo, sólo 2 Tone. Así que hacía tiempo que él tenía la idea en la cabeza de montar una banda de ska.

El punto de conexión entre Shit y Skatalà era la apología de la birra. De hecho, el tema Bolingas, que hizo famoso Skatalà, es de los Shit S.A.

La formación era el Roger a la batería, el Jorgito al bajo, el Manel a la guitarra, el Pitu a la voz y el Pep Castells, que intentaba tocar el saxo. Al principio el primer cantante tenía que ser el David Fucker, pero era muy tímido y como yo siempre estaba por el local de ensayo acabé cantando. Nuestro primer bolo fue con L’Odi Social en un instituto de Sant Andreu de la Barca y allí yo ya canté, poco, pero canté. Casi todo eran versiones de Oi! y de 2 Tone, no teníamos temas propios.

 

1986, actuación de Skatalà en la fiesta de “la Lletra A” (Archivo Quique)

El punto de conexión entre Shit y Skatalà era la apología de la birra. De hecho, el tema Bolingas, que hizo famoso Skatalà, es de los Shit S.A. Incluso los Shit S.A. coqueteaban con el Oi! con su tema Quique es mi amigo. En esa época, en el ‘85, ya habían aparecido los que llamábamos al principio skins catalanistas, que eran el Roger, el Edgar y el Jorgito y que tenían un grupo que se llamaba Quatre Barres cuando tenían 17 años.

Montamos Skatalà en el verano del ‘85 y en marzo ya habíamos dado un montón de conciertos. Habíamos tocado en Euskadi y conocimos a gente como los RIP, Kortatu y los Cicatriz a través de colegas en común como el Dieguillo. Fíjate que nosotros estábamos muy metidos en el circuito punk, ya que en esa época ya circulaban bandas como Potato que hacían un rollo más jamaicano y en cambio nosotros siempre tocábamos con bandas de punk o de hardcore.

Nosotros le debemos mucho al punk. Dónde estamos o dónde estuvimos, el rollo de banda legendaria, no lo hubiéramos conseguido con el público actual. No tienen la misma pasión que teníamos nosotros por los grupos

La maqueta la grabamos en Maratón en enero del ‘87. Todos los dibujitos de la demo los hice yo. Son viñetas del Andy Capp modificadas. El Boski pagó la grabación y el Roure trajo las cervezas. La fabricamos en Sonyduplex y la distribuimos en bares de Gràcia como el Andy Cup, el Marcapasos, Aritjol y también Mensakas. Nosotros le debemos mucho al punk. Dónde estamos o dónde estuvimos, el rollo de banda legendaria, no lo hubiéramos conseguido con el público actual. No tienen la misma pasión que teníamos nosotros por los grupos. Y nosotros lo teníamos muy fácil porque no teníamos competencia. Tu escuchas nuestra primera maqueta y no éramos buenos, ni siquiera sabíamos tocar. Aunque cuando paso por el Puerto Hurraco todavía la pinchan y todo dios se pone como loco. Durante años no es que renegara, pero me hacía daño escucharla.

 

1987, Pitu y Quique. Actuación en el Passeig del Born (Archivo Quique)

La espontaneidad aquella que teníamos al salir a un escenario de la manera en que lo hacíamos no la tiene una banda de ska actual, y eso que  ahora todos son músicos que se han tirado cinco años ensayando antes de subirse a un escenario. Pero les falta la actitud, les falta el ‘búscate la vida’ y el explicar un chiste entre canción y canción como hacía el Pitu o tirarse un rot como hacía el Manel. Una cosa muy importante que nos distinguía (y esto no era una actitud nuestra; esto lo daba el punk) era que nosotros estábamos en un bolo y estábamos entre el público tomándonos birras. Nosotros no salíamos de ningún camerino. Cuando nos tocaba tocar subíamos directamente del público al escenario, y cuando acabábamos saltábamos del escenario y nos volvíamos a mezclar con el público. Eso no era una cosa de Skatalà, eso lo hacía L’Odi Social; era una actitud adoptada del punk. Yo creo que eso nos dio un público súper fiel, cercano. Piensa que cuando fuimos a tocar a Castres, en Francia, fuimos con dos autocares llenos de colegas, y sólo hacía medio año que tocábamos.

Una cosa muy importante que nos distinguía era que nosotros estábamos en un bolo y estábamos entre el público tomándonos birras. Nosotros no salíamos de ningún camerino

Fuéramos donde fuéramos siempre llevábamos claca y la gente se lo pasaba bien. No nos podían comparar con nadie. Si nos tenían que comparar lo hacían con grupos de Oi!, pero el Oi! en el ‘86-‘87 estaba muerto. Tuvo un intento de reavivarse, pero el rollo facha lo mató, ya que había más grupos de RAC que de Oi! y el punk como nosotros lo entendíamos ya hacía tiempo que estaba muerto. Era el hardcore lo que imperaba. Sólo tienes que ver los carteles de la gente con quien tocábamos: Monstruación, Código Neurótico, L’Odi, Subterranean, GRB… Era lo que había. Hasta que empezamos a hacer el FBI y empezaron a salir bandas como Dr. Calypso no se empezó a formar una escena propia del ska. Nosotros tuvimos que cambiar porque entonces no nos quería ni la escena punk ni la ska. El grupo tuvo que reinventarse, incorporar músicos de más nivel y tirar más hacia un ska más elaborado. También porque uno va evolucionando y tiene ganas de probar cosas interesantes.

 

Fotografía de portada: 1987, Skatalà. Fiesta Radio PICA. Foto: Xavier Mercadé

Extraído de Harto de todo: Historia oral del punk en la ciudad de Barcelona 1979-1987 de VV. AA. (BCore, 2011)


Al habla Quique Gallart, nacido en 1959, en el Barrio de Gràcia (Barcelona).

Herederos del bolinguismo de Shit S.A, Skatalà adaptaron elementos de la cultura skinhead británica a la cultura catalana. Ya podiamos hablar de fútbol y birras en las letras y dejar de ser políticamente correctos. Hicieron del ska su bandera influidos por el sonido de 2 Tone pero siempre con el retrovisor puesto en la música Oi! y el punk.