Punk y paternidad (III): Roger Peláez, Ramon Mas, Jordi Sabatés y Xavi Cardona

He aquí la tercera parte de nuestra serie sobre punk-rockers con hijos. Afortunadamente, se acabaron las confesiones de diván y la desmedida autorreferencialidad. A partir de ahora, los protagonistas son otros.

Como ya explicaba en la primera parte, en próximas entregas iremos publicando las entrevistas que hemos recibido de gente de un entorno underground y amateur, gente que ha conseguido seguir siendo otras muchas cosas aparte de padres: músicos, editores, o escritores. Personas que además también dan bibes, limpian cacas, chutan pelotas y juegan a Lego.

 Y esperando que este artículo sirva para que la gente tenga hijos o no los tenga, pero que al menos lo hagan con conocimiento de causa.

Aquí puedes leer la primera y la segunda parte. 


Roger Peláez, dibujante de “xistes” y ex-cantante de los grupos Budellam, El Mal ja està Fet y otros tantos. Actualmente, es miembro activo del grupo Zombi Pujol.

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¿Cuántos años tienes actualmente?

43.

¿Qué edad tenías cuando tuviste a tus hijas?

30, 32 y 37.

¿En qué dirías que ha cambiado tu vida desde que eres padre?

Lo principal, es que no puedo empalmar y las resacas las tengo que aguantar a pulso. Tienes que aprender a tener mucha paciencia. Lo más importante, es que el centro de tu vida ya no eres tú y que tus prioridades las tienes que pactar continuamente con las hijas y con las madres de las hijas. La capacidad de maniobra se me ha ralentizado bastante y la posibilidad de improvisación es bastante más remota que cuando no tienes prole.

¿Te imaginabas así lo de tener hijos o tenías una idea totalmente equivocada de lo que iba a ser?

La verdad es que ya ni me acuerdo de la idea que tenia sobre lo que seria tener hijas antes de tenerlas. Normalmente, no he hecho nada en la vida teniendo una idea de lo que iba a salir. Con las hijas, lo mismo. Recuerdo que cuando algunos amigos tenían hijos yo les decía que “Tener hijos es como tener un brazo podrido”. En este sentido, tenia algo de razón porque realmente tener hijas ha resultado un poco paralizante. Paralizante en el sentido de actividades individuales que, antes de tener hijas, creía que eran apasionantes y ahora las relativizo bastante.

¿Notaste algún tipo de presión por parte de la sociedad para que tuvieras hijos o fue una decisión totalmente libre? 

Evidentemente, tienes la opción de no tenerlos, pero todo está pensado para que tengas hijos. Para que formes una pareja, para que trabajes, para que amargues la vida a los de tu alrededor cuando te hayas convertido en un amargado. Para todo eso, hay muchas facilidades. Creo que tener hijas fue una cosa que siempre había pensado que me pasaría. Nunca me vi de mayor sin prole, en plan convencido de algo. En otros aspectos de mi vida sí que he tenido que pasar mucho más por el tubo, porque no me veía currando, ni pagando una casa, ni hacer nada que no fuera robar, leer y dormir. Esa renuncia si que la llevo un poco mal, intentando ser sincero.

¿Cómo ha afectado este hecho a tu relación con el mundo cultural y musical (como creador y como consumidor) desde que has tenido descendencia? ¿Ha afectado a tu producción creativa? ¿Y a la cantidad de música que escuchas, el número de libros que lees y las películas que ves?  

Cuando no tenía hijas, tenía más tiempo pero tenía menos dinero, porque me dedicaba al medreo. De manera que, vida cultural de la de pagando, poca. Ahora vamos a veces al cine, tengo un carnet con el que vamos gratis a los museos y también vamos algunas veces. Música sigo escuchando, aunque si estamos todas, me abstengo de poner cosas susceptibles de ser taladrantes. Veo muchas más películas en casa ahora, pero es que antes de tener hijas veía muy pocas. Leer, leo más o menos igual, pero me pasa una cosa, el fin de semana en que estamos con una hija, puedo leer 2 libros (a veces), cuando están las tres, no leo casi nada. Jugamos al kiriki, a cartas, juegos de mesa bastante a punta pala y, la verdad, hay mucho mas curro infraestructural.

Creativamente, voy haciendo lo que puedo. Ensayo más o menos una vez a la semana, hacemos el programa de radio quincenal, dibujo y escribo tontadas en momentos en que cada uno está a su rollo. Lo único que sí noto, es que cuando todas están en la cama (sobre las 22.00) a veces estoy hecho polvo como para meterme a dibujar o escribir o leer algo, pero eso creo que es más por viejo que por hijas. Y por la alimentación de la área de Guissona, que te mata el flujo energético.

¿Has notado algún cambio al respecto de la relación que tienes con la gente que no tiene hijos, especialmente en el ambiente cultural en el que te mueves?

Hombre, claro. La gente que tienen hijos y los que no tienen son como los enfermos y los sanos: Dos mundos en el que no hay intersecciones. Como el reino de los vivos y los muertos. Tener hijas es como entrar en esa discoteca infranqueable de la que no puedes salir nunca más, porque necesitas un tíquet de consumición obligatoria que no puedes pagar. Muchas movidas de la gente que no tiene hijas me parecen súper coñazo y super postureras. Que salir sea tan guai, hablar todo el rato de salir, de mega-fiestones y de mega-puestones…ha ha ha, me la suda un poco. Me da envidia no poder salir en plan sin limite, pero también me acuerdo de muchas madrugadas arrastrándome con una puta lata sin saber a quién coño dirigir la palabra. Y lo esforzado que era hacer como que te lo estabas pasando bien y que estabas metido en algo especial. Que cansancio, joder.

¿Compartes de alguna manera con tus retoños tu pasión hacia la música y la cultura?

Intento compartir lo que me gusta y enterarme de qué trata lo que les gusta a ellas. Hay que ir al tanto porque, a veces, uno puede sentirse culpable por criar a un borrego. O, a veces, intentándolas no criar como borregas lo único que haces es criarlas como borregas de otra especie. A mí, me gusta meterles chapazas de lo que leo o de lo que me apasiona. Muchas veces me dicen “pelmazo, no hemos entendido NADA”. Pero incluso en el hecho de no entender nada, hay algo mágico y atractivo que te da a ti el poder de interpretar lo que te rote. Cosas exageradísimas. Me gustaría creer que, a veces, se sienten en esa grieta porque yo las he empujado allí. Aunque suene presuntuoso, tomároslo todo como mini-presuntuoso. Pues yo soy muy tonto y me entero de bastante poco. Presuntuoso a ese nivel.

¿Han variado tus planes de futuro desde que tienes hijas? Me refiero tanto a la vida en general como en relación a tus pasiones y a tu producción creativa.

Planes, planes, soy muy poco de hacer planes. Es verdad que ahora hago esa especie de monólogos de bibliománcia y poesía barata que antes no hacía y que va bien, porque eso se hace más temprano y el público es más relajado. De manera que muchas veces hay posibilidad de ir con todas. Aunque a veces sea una experiencia algo violenta y si hay alguien que me quiere partir la cara, creo que a ellas les hace medio gracia. A algunas menos que a otras. En cuanto a lo de las pasiones y tal, me doy cuenta de que en nada estás bajo tierra. Antes tenía la sensación que iba a vivir mucho tiempo y muchas cosas. Ahora veo que ya será menos. Pero también me da un poco más igual. Antes igual era menos crítico con lo que hacía. Ahora soy más crítico, pero al ser también más vago, la ecuación tiende a nada.

¿Recomendarías a la gente creativa que tuviera hijos/as? ¿Por qué?

Ha ha ha, ¡vaya truco de pregunta! Yo no distingo a la gente por creativa o no creativa. Para mi toda la gente es igual. Todo el mundo se las apaña para llamar la atención en lo que mejor cree que se le da, así que todos somos reyes y reinas de la creación. Yo no recomendaría nada a nadie. Que cada uno haga lo que le parezca. Sobre cosas concretas de hijos e hijas puedo contar lo que he hecho en este tema o en el otro y si me ha funcionado o no. Marina Tsvetàieva habla de una vieja pareja lésbica e infecunda como de “un vacío más vacío que una pareja infecunda “normal”, un vacío más aislante , más vaciador”. Nunca me atrevería a dramatizar tanto las decisiones de los demás. Creo que el vacío viene igual. Y que el vacío no es algo categóricamente negativo. Morirte solo se me aparece como algo muy triste, pero… ¿Cómo va a estar uno más cómodo cuando llegue ese momento? Quizás te estás muriendo y un exceso de gente por ahí en medio acaba resultando un coágulo peñuzero. Eso nunca se sabe y, ¿quién quiere saberlo? Si al final siempre sale lo que sale.

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Ramón Mas, editor en Les Males Herbes y cantante del grupo punk FP.

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¿Cuántos años tienes actualmente?

34.

¿Qué edad tenías cuando tuviste a tu hijo?

31.

¿En qué dirías que ha cambiado tu vida desde que eres padre?

El tiempo se ha acelerado y se ha convertido en un bien muy preciado.

¿Te imaginabas así lo de tener hijos o tenías una idea totalmente equivocada de lo que iba a ser?

No tenía una idea preconcebida de la parte puramente práctica. En lo que se refiere a la parte emocional, ni por asomo me podía imaginar que seria tan gratificante.

¿Notaste algún tipo de presión por parte de la sociedad para que tuvieras hijos o fue una decisión totalmente libre? 

Yo quería tener hijos desde los 27 años, me apetecía mucho la experiencia y, entre una cosa y la otra, lo tuve a los 30. Lo tuve lo bastante joven para que no me llegara a alcanzar la presión social, pero existe, sobretodo a partir de los treinta y pico. La presión la noto ahora, con lo de que necesita una hermanita… Hahaha.

¿Cómo ha afectado este hecho a tu relación con el mundo cultural y musical (como creador y como consumidor) desde que has tenido descendencia? ¿Ha afectado a tu producción creativa? ¿Y a la cantidad de música que escuchas, el número de libros que lees y las películas que ves?  

Me ha ayudado a quitarme muchos prejuicios, muchas tonterías que a veces confundía con una cuestión de actitud. Creo que me ha dado una perspectiva sobre las cosas que son realmente importantes. Ensayo menos, pero por lo demás, intento sacar tiempo de dónde sea para leer, escribir, ver películas… Si hace falta, me ahorro horas de sueño. En lo que se refiere a escuchar música, no ha cambiado demasiado.

¿Has notado algún cambio al respecto de la relación que tienes con la gente que no tiene hijos, especialmente en el ambiente cultural en el que te mueves?

En mi caso, el cambio son básicamente los horarios, que a veces resultan incompatibles.

¿Compartes de alguna manera con tus retoños tu pasión hacia la música y la cultura?

Escuchar música es algo que podemos hacer juntos, el truco esta en no hacerle creer al niño que hay una música (infantil) que es adecuada para él, puede escuchar de todo. La música no tiene edad ni sexo. Por otra parte, soy un fanático del cine de animación y eso también ayuda.

¿Han variado tus planes de futuro desde que tienes hijos/as? Me refiero tanto a la vida en general como en relación a tus pasiones y a tu producción creativa.

En cuanto a mi producción creativa, creo que no, simplemente he aminorado el ritmo. También me he centrado más en la literatura que en la música, pero esa siempre ha sido mi prioridad. En cuanto a la vida en general, sigue su curso, sobre la marcha, como siempre.

¿Recomendarías a la gente creativa que tuviera hijos/as? ¿Por qué?

Sí, sobretodo a escritores, cineastas y gente cuya obsesión sea narrar historias y construir mundos. Por lo que decía de tener una mayor perspectiva de la vida y no perderte en cuestiones pueriles. Aunque entiendo que para un músico de carretera y manta, de giras y quilómetros y vida nocturna, tiene que ser un putadón.

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Jordi Sabatés alias “Garrotada Smith”, de la sala Estraperlo y ex-bajista de los grupos Budellam y Afganistan Ye-Yés entre otros. Actualmente, es miembro activo del grupo Zombi Pujol.

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¿Cuántos años tienes actualmente?

51.

¿Qué edad tenías cuando tuviste a tu hijo?

26 años.

¿En qué dirías que ha cambiado tu vida desde que eres padre?

Bueno, yo ya hace muchos años que soy padre, mi hijo tiene actualmente 24 años y ya corre sólo por el mundo desde hace tiempo. El único cambio sustancial que he notado desde que soy padre, es que estás más preocupado por tu hijo que por ti mismo, de que las cosas le vayan bien y de que no tenga las mismas dificultades que yo he tenido en la vida, e intentar que todo le vaya de cara. A medida que van creciendo, la preocupación es diferente, ya que sus necesidades son diferentes. No es lo mismo un niño de guardería, que un adolescente (la peor época) o ya un tío crecidito como el mío, que tiene problemas para empezar en el mundo laboral una vez acabada la universidad. En el resto de cosas, no cambió nada sustancialmente. Acabas durmiendo menos, pero yo siempre he sido de dormir poco, así que este tema no me afectó demasiado. Desde su nacimiento continué tocando en grupos, organizando conciertos, haciendo radio o lo que fuera que me apeteciese, me organizaba diferente, sí, pero continué haciendo lo mismo.

¿Te imaginabas así lo de tener hijos o tenías una idea totalmente equivocada de lo que iba a ser?

No, me lo imaginaba tal cual me ha ido, porque en el fondo he hecho y me he organizado de la manera que yo quería. Puede que no haya sido de la manera más convencional, pero a mí me ha funcionado y estoy muy contento de cómo nos han ido las cosas a los tres. Siempre había pensado que no haría las cosas igual que fueron en mi casa con mis padres, que fue un auténtico desastre o como funciona mucha gente cuando tiene hijos, que parece que el mundo se acaba.

¿Notaste algún tipo de presión por parte de la sociedad para que tuvieras hijos o fue una decisión totalmente libre? 

No, ninguna presión. Fue una decisión nuestra muy pensada, teníamos ganas en ese momento y así lo hicimos. Como fuimos padres muy jóvenes, fue un poco lo contrario, algunos amigos nos decían que estábamos locos, pero yo pienso que los locos han sido ellos, que los veo ahora con casi 50 tacos paseando cochecillos, persiguiendo niños en los columpios o yendo a aburridas fiestas de cumpleaños en el Chiqui Park.

¿Cómo ha afectado este hecho a tu relación con el mundo cultural y musical (como creador y como consumidor) desde que has tenido descendencia? ¿Ha afectado a tu producción creativa? ¿Y a la cantidad de música que escuchas, el número de libros que lees y las películas que ves?  

No, no me afectó en nada, como ya te dije antes no dejé de hacer nada por el hecho de ser padre, simplemente me organicé diferente. Un ejemplo, con 6 meses mi hijo se vino de gira por España con Budellam. Los niños son niños, no son enfermos, mientras estén limpios y comidos, les importa un carajo estar en casa o en una okupa de Donosti. Ahora mismo, sí que ya hace años que me afecta positivamente la relación con mi hijo en el plano musical, literario o cinematográfico, porque está continuamente descubriéndome nuevos grupos, libros o películas. Lo que yo hacía con él de jovencillo, ahora él lo hace conmigo. Sobretodo con el tema de los libros, es un devorador compulsivo.

¿Has notado algún cambio al respecto de la relación que tienes con la gente que no tiene hijos, especialmente en el ambiente cultural en el que te mueves?

Bueno, sí es cierto que la gente que no tiene hijos nunca suele tener prisa para ir a dormir cuando están de fiesta, pero con los que he notado más cambio ha sido con los que son padres, sobretodo de unos años hacía aquí. Tienen tal sobreprotección con sus hijos, que dejan de hacer muchas cosas por cualquier tarea relacionada con ellos. Creo que si se organizaran de otra manera no les supondría ningún problema.

¿Compartes de alguna manera con tus retoños tu pasión hacia la música y la cultura?

Sí, sí, desde el primer día. Era una obsesión que tenía y era una cosa que me preocupaba. Eso de que me saliera un hijo maquineto o rapero o cualquier mierda parecida me asustaba. Por suerte ha seguido los derroteros de la familia y la pasión por la música y la cultura ha superado con creces mis expectativas iniciales, puede que el hecho de ir de pequeño a algunos conciertos sin esos cascos anti-sonido le hayan beneficiado, jajaja.

¿Han variado tus planes de futuro desde que tienes hijos/as? Me refiero tanto a la vida en general como en relación a tus pasiones y a tu producción creativa.

No, como te dije antes he continuado haciendo siempre lo que me ha gustado, o como mínimo lo he intentado. Sí que esperé a que me hijo tuviera 14 años para tener mi propio local nocturno, que ya es una edad en que se podía quedar solo en casa por las noches. Algo que, evidentemente, aprovechó en su beneficio en muchos sentidos.

¿Recomendarías a la gente creativa que tuviera hijos/as? ¿Por qué?

A ver, lo de tener hijos yo pienso que es una cosa positiva, pero eso lo tiene que valorar cada uno, y por supuesto pensar en qué le puede afectar a partir de ahora su vida. Si considera que su vida con hijos va a ser una esclavitud continua, mejor que no los tenga. Si piensa que se puede organizar bien y continuar disfrutando de la vida, adelante, porque si una cosa tienen los hijos es que te aportan fuerza para tirar las cosas adelante.

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Xavi Cardona, cantante y guitarra del grupo Biscuit.


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¿Cuántos años tienes actualmente?

48.

¿Qué edad tenías cuando tuviste a tus hijos?

37 el primero y 39 los gemelos.

¿En qué dirías que ha cambiado tu vida desde que eres padre?

Básicamente voy mucho más de culo que antes.

¿Te imaginabas así lo de tener hijos o tenías una idea totalmente equivocada de lo que iba a ser?

La verdad es que no tenía ninguna idea prefijada al respecto. En todo caso, imaginaba que no sería algo fácil, y no me equivocaba.

¿Notaste algún tipo de presión por parte de la sociedad para que tuvieras hijos o fue una decisión totalmente libre? 

No recuerdo haber sentido ningún tipo de presión. Es verdad que mucha gente a mi alrededor, de mi grupo de edad, estaban teniendo hijos, pero sinceramente no creo que eso me afectase y creo que fue una decisión personal y libre (compartida con mi mujer, claro).

¿Cómo ha afectado este hecho a tu relación con el mundo cultural y musical (como creador y como consumidor) desde que has tenido descendencia? ¿Ha afectado a tu producción creativa? ¿Y a la cantidad de música que escuchas, el número de libros que lees y las películas que ves?  

Salgo mucho menos que hace unos años y voy a menos conciertos, aunque esa es una tendencia que ya había empezado antes de tener hijos. Por lo demás, no creo que haya mucha diferencia en cuanto a los temas que comentas. Siempre que puedo escucho música, veo pelis o leo, aunque quizás en momentos en los que antes no lo hacía.

¿Has notado algún cambio al respecto de la relación que tienes con la gente que no tiene hijos, especialmente en el ambiente cultural en el que te mueves?

Como te decía antes, salgo menos y seguramente, hasta cierto punto, estoy un poco más aislado con respecto a mis compañeros de batalla que no tienen hijos.

¿Compartes de alguna manera con tus retoños tu pasión hacia la música y la cultura?

Intento mantener cierto equilibrio. Por un lado, no quiero imponerles nada y que ellos desarrollen sus intereses sin demasiada presión por mi parte, pero por el otro tampoco he querido cambiar mis hábitos ni esconderles el hecho de que la música es algo muy importante en mi vida, de modo que es algo muy presente en sus vidas, también. De momento. Pero sin “shoving it down their throats”, para que me entiendas. O eso intento.

¿Han variado tus planes de futuro desde que tienes hijos/as? Me refiero tanto a la vida en general como en relación a tus pasiones y a tu producción creativa.

Bueno, la principal diferencia es que he empezado a considerar la idea del “futuro”, cosa que antes evitaba a toda costa. Esto ha tenido cierto efecto sobre mi manera de vivir. He empezado, hasta cierto punto y con éxito “moderado”, a cambiar ciertos hábitos y maneras de hacer y, por otro lado, pensar en el futuro ha hecho que esté más cabreado que nunca con el mundo en general, cosa que seguramente se ha reflejado en lo que he escrito/compuesto en los últimos 10 años.

¿Recomendarías a la gente creativa que tuviera hijos/as? ¿Por qué?

Creo que es una decisión muy personal y no me atrevería a hacer recomendaciones en ningún sentido. A nadie.

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Fotografía de portada: Un padre alimenta a su hija directamente de la botella. (Getty Images / 1950)


Uri Amat (Barcelona, 1973)

ull_URILleva pisando estos campos del Señor desde hace más de 40 años. Su larga “militancia” en el underground empieza en su pre-adolescencia, cuando empieza a editar fanzines con su hermano mayor bajo los nombres más estrafalarios: Rowed Out!, Hangover y La Escuela Moderna son algunos de ellos. También ha estado implicado en otras publicaciones en las que, incomprensiblemente, le han dejado colaborar: la revista de tendencias AB, el fanzine Absolut de BCore y su posterior encarnación digital o el blog Gent Normal, entre otros. Nunca le han pagado ni un céntimo por ninguno de sus artículos o entrevistas. Pero como decimos en catalán: “ací caic, allà m’alço”.

Actualmente se dedica, cuando sus retoños se lo permiten, a ir a trabajar en bicicleta, visitar bibliotecas y beber en bares de viejos. Éstas (bicis, bares y bibliotecas) son las tres “B” básicas de la ciudad utópica fourierista en la que ingenuamente cree vivir hoy en día, mientras a su alrededor todo se derrumba.