Punk y maternidad (I): Laura Crehuet, Núria Ferré, Louise Joanne Sansom y Ivone Lesan

Un bruto como yo hablando de maternidad es tan disparatado como puede serlo el confiar en mis opiniones acerca de fútbol, reparación del automóvil o física cuántica (todos ellos temas de los que no tengo ni repajolera idea). Bueno, sobre ser madre quizás sí sepa un pelín más, por el simple hecho que, como padre presente que soy, he podido vivir la experiencia de primera mano, aunque a menudo al lado y poniendo cara de bobo. Aún así, he visto y hecho cosas que vosotros no creeríais. He dado bibes, hecho purés y limpiado cacas como el que más. Me han escupido, vomitado, meado y cagado encima. He llorado, gritado, reído y me he peleado. Me he emocionado y he pasado de la alegría más inmensa al miedo más atroz y de éste a la tristeza más espeluznante. He llevado mocos pegados a la chaqueta durante horas. Me he despertado decenas de veces en una sola noche, hasta que la desesperación más absoluta me poseía y pensaba que iba a morir de cansancio. He paseado con un bebé en brazos kilómetros y kilómetros por el pasillo de casa. Me he tragado incluso el reality del Primavera (!) en el móvil mientras deambulaba por casa de madrugada con ese mismo bebé en brazos. También he pasado la noche de fin de año solo, con otro bebé de dos meses enfermo, en un box de urgencias, con las enfermeras ofreciéndome cava (y yo rechazándolo, como regocijándome en mi puta miseria). He tenido que cuidar de mi hijo, en solitario, cada mañana durante más de 9 meses, hasta que ya no sabía ni qué hacer, ni dónde llevarlo.

He hecho de todo lo que un tío enfrentado a un bebé puede hacer. Pero lo de ser madre no me lo puedo ni imaginar. Yo no he sentido a un ser vivo moviéndose dentro de mí durante 9 meses, y que luego salga por un agujero más pequeño que la cabeza del ser en cuestión. […] Tampoco he dado el pecho a mi bebé hasta que me han sangrado los pezones. Ni he sentido la frustración y la desesperanza de no saber (o no poder) darle el pecho a mi bebé. Ni me han faltado al respeto por ello.

En resumen, que he hecho de todo lo que un tío enfrentado a un bebé puede hacer. Pero lo de ser madre no me lo puedo ni imaginar. Yo no he sentido a un ser vivo moviéndose dentro de mí durante 9 meses, y que luego salga por un agujero más pequeño que la cabeza del ser en cuestión. Ni se me han alterado las hormonas, ni ningún órgano interno. Ni me han salido manchas en la piel y estrías, ni se me han hinchado los pies, los pechos, la barriga y el culo. Michelines, caída del pelo y escapes de pis sí he tenido, pero no relacionados con el embarazo (glups). Tampoco he dado el pecho a mi bebé hasta que me han sangrado los pezones. Ni he sentido la frustración y la desesperanza de no saber (o no poder) darle el pecho a mi bebé. Ni me han faltado al respeto por ello. Ni… Total, que no hay más; aunque los padres de hoy en día lo intentemos con todas nuestras fuerzas, seguimos sin llegarle a las madres ni a la suela del zapato. No es por nada que los quinquis de antaño se tatuaban “Amor de madre” y no mentaban al padre si no era para insultarlo (de hecho creo recordar que la frase seguía “…y puñetazos pa’l padre”).

Durante muchísimos años no tuve casi amigas mujeres, mucho menos en el mundillo musical en el que me he movido, y mi círculo de gente se parece a una boda judía ortodoxa, con una buena mejitzá ahí en medio. No me enorgullezco de ello ni lo más mínimo.

Empecé la serie de artículos sobre punk y paternidad con la intención de sacarme de dentro muchas cosas que me habían pasado, por eso estaba escrito tan en primerísima persona, y por eso mismo acabó versando casi exclusivamente sobre el papel del tío peludo, el hombre, el padre, y dejando de lado a las mujeres. Otra de las razones era generacional. No me da vergüenza decir (bueno sí, me da una vergüenza de cojones) que soy un tío nacido en los 70, y por tanto de esa generación marcada por la segregación entre sexos. Fui a un cole de curas durante 12 años y no tuve a una chica en clase hasta que tuve catorce. Será por eso que en todas las fotos de mi infancia en las que tengo una niña al lado salgo con cara de terror y apartándome de ella como si tuviera la lepra. No se solucionó la cosa ni mucho menos al entrar en la subcultura mod-60’s, ni unos años más tarde al meterme de lleno en el punk y el hardcore. Las mujeres brillaban por su más desesperante ausencia (exceptuando a algunas pioneras a las que algún día habrá que rendir justo tributo). Y aunque es penoso usar esto como excusa por la ausencia de mujeres a mi alrededor, es cierto. Durante muchísimos años no tuve casi amigas mujeres, mucho menos en el mundillo musical en el que me he movido, y mi círculo de gente se parece a una boda judía ortodoxa, con una buena mejitzá ahí en medio. No me enorgullezco de ello ni lo más mínimo.

Moviendo mis hilos, malas artes y influencias finalmente he conseguido obtener la confianza de unas mujeres (la mayoría de la generación posterior a la mía) que se han dignado a contarme sus alegrías y traumas como si de la consulta del psicólogo se tratara.

Pero volviendo al artículo, decía en su introducción que éste tenía que ser paritario e incluir las experiencias tanto de padres como de madres pero, por los motivos que explico, la cosa se torció y todo acabó en un gran y extenso campo de nabos, como suele ser habitual. Y no era justo, teniendo en cuenta el papel que tienen ellas en todo este sarao. Me excusé, pero las excusas se pierden en el tiempo… como lágrimas en la lluvia (¡chócala Rutger Hauer!). Ahora es hora de arreglarlo, es hora de la acción.

Moviendo mis hilos, malas artes y influencias finalmente he conseguido obtener la confianza de unas mujeres (la mayoría de la generación posterior a la mía) que se han dignado a contarme sus alegrías y traumas como si de la consulta del psicólogo se tratara. Gracias a ello, durante las próximas semanas vamos a ir viendo desfilar por aquí a unas bellas heroínas, pero no de las de mallas de colores y capa al viento sino de las de estrías, ojeras (¡eeeh!) y unos ovarios de acero inoxidable (¡aaah!). Pero basta ya de mí: Punks-madres-currantas del mundo, ¡uníos!

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Laura Crehuet (pintora, escultora, canta y rasga en Les Cruet, ex-roadie de Els Surfing Sirles)

¿Cuantos años tienes actualmente?

Tengo 39 años.

¿Qué edad tenías cuando tuviste a tu/s hijo/a/s?

Cuando nació Martina yo tenía 27 años, ahora ella tiene 11. Luego nació Grau, yo tenía 36 años, ahora él tiene 2.

¿Te imaginabas así lo de tener hijos o tenías una idea diferente de lo que iba a ser?

Con la primera hija tenía poca idea de lo que representó ser madre, mi idea era más edulcorada, un poco pardilla, pero vaya, ¡rápidamente entiendes dónde te has metido! Con el segundo hijo obviamente tengo un callo importante, juego en otra división.

No solo el hecho de querer tener hijos te cambia la vida, creo que cada día te cambia la vida, cada decisión que tomas te cambia la vida, no por ser madre me ha cambiado nada, simplemente mi vida sigue, sigue con hijos, sigue con todo.

¿En qué dirías que más ha cambiado tu vida en general desde que eres madre?

No solo el hecho de querer tener hijos te cambia la vida, creo que cada día te cambia la vida, cada decisión que tomas te cambia la vida, no por ser madre me ha cambiado nada, simplemente mi vida sigue, sigue con hijos, sigue con todo, tiro p’alante como puedo, intentando buscar mi propia coherencia, intentando ser lo más fiel posible a mi misma, los cambios también cambian, y el todo va formando tu vida.

¿Cuáles dirías que son los pros y los contras de ser madre?

Para mí a veces los pros y los contras son el mismo Ente [ríe] A ver si me explico, lo que un día te hace flipar o lo que en un momento puedas sentir, rápidamente puede transformarse en lo opuesto, es esta fina línea del amor y del odio creo que yo navego. Como todas las relaciones humanas van variando con la convivencia, igual que pasa en otros ámbitos, pues al fin y al cabo ser madre o ser hija es ser una persona más interactuando con el resto.

¿Cómo ves el papel de los padres de hoy en día? ¿Alguna queja? (Permítete rajar aquí del cónyuge sin que la cosa llegue a divorcio. En caso de parejas del mismo sexo biológico, lo mismo)

No se, hablaré de mi caso en particular ya que responder de forma generalizada sería muy denso. En mi caso creo haber topado con dos experiencias muy opuestas, ya que con la primera hija tuve muy mal ojo y di con un hombre bastante cabrón y colgado, causa por la cual me separé muy prontito, entonces fui madre soltera con hija.

El segundo padre ha sido todo un éxito [ríe]. No sé, tengo una pareja mucho más coherente, práctica y responsable. Cuida lógicamente de sus hijos y todo bastante ok, no puedo rajar mal.

(Pregunté esto también a los padres pero creo que en el caso de las mujeres tiene mucho más sentido) ¿Notaste algún tipo de presión por parte de la sociedad para que tuvieras hijos o fue una decisión totalmente libre? ¿Qué piensas de la idea de que las mujeres deberían ser madres para realizarse plenamente? ¿Estás al tanto de la polémica desatada por el libro de Orna Donath Madres arrepentidas? ¿Qué opinas?

Yo, personalmente, no tengo la sensación de haber tenido presión social. Es más, pude tener la sensación contraria, es decir, quizás la primera hija noté por parte de algunas personas, que lo hacía sin ser madura o sin pensarlo bien, quizás por joven o pardilla. Y en el segundo hijo, noté por parte de algunos que quizás ya era muy mayor para tener otro y que entre hijos había muchos años de diferencia… ¡¡A la mierda con todos!! Estos patrones sociales si que me agobian.

Yo he sido madre cuando me ha dado la gana y cuando realmente he sentido que era un momento en mi vida que me apetecía muchísimo preñarme.

Yo he sido madre cuando me ha dado la gana y cuando realmente he sentido que era un momento en mi vida que me apetecía muchísimo preñarme. Tampoco opino que el hecho de tener hijos haga que me sienta realizada por ello, intento sentirme realizada por una suma de factores y experiencias vividas. También puedo entender a las madres arrepentidas y también a las madres que vibran por serlo. Por suerte, creo estar justo allí en medio, a veces pienso que cojones estoy haciendo, a veces pienso que lujo poder ser madre.

¿Cómo ha afectado el hecho de tener descendencia a tu relación con el mundo cultural/musical (tanto como creadora como consumidora)? ¿Ha afectado a tu producción creativa? ¿A la cantidad de música que escuchas? ¿Al número de libros que lees? ¿A las películas que ves?

Pues bueno, por un lado el tiempo/espacio se reduce para ti y se diversifica para la camada. Leo poco, pinto poco, follo poco… pero también he sentido una fuerza y una inspiración creativa nueva, por ejemplo en mi relación con la música. Mi proyecto nació a raíz de una mala experiencia vivida con mi hija, a modo de terapia salió mi voz y también mi música. Luego gravé mi disco embarazada de 6 meses del niño y tuve una energía fuerte y concreta, creativa y luchadora. Quizás ser madre me quita tiempo al poder disfrutar de ser consumidora cultural, pero ha potenciado mi parte más creativa.

¿Has notado algún cambio al respecto de la relación que tienes con la gente que no tiene hijos, especialmente en el ambiente cultural en el que te mueves?

El cambio ha sido de cantidad y no tanto de calidad, es decir, coincido en menos ocasiones con los amigos/as que no tienen hijos/as ya que vamos en formato y horarios opuestos. También intento buscar espacios donde podamos estar con los hijos y amigos con o sin hijos también. ¡Y momentos sin hijos también! Un poco de todo.

¿Compartes de alguna manera con tus retoños tu pasión hacia la música/la cultura?

¡¡Sí!! Tengo unos hijos muy artistas. Música, pintura, circo, baile… ¡son unos cracks! Los niños/as en general son como esponjas, aprenden, absorben, imitan, crean, son originales y joder… ¡que pena ir perdiendo estas virtudes cuando vamos creciendo! Me gusta compartir todo lo que me gusta con ellos, y intentar tener temple cuando ellos quieren compartir conmigo cosas que no me gustan nada [ríe]: música de mierda o bailes horribles… Tengo que aprender a respetar sus gustos, respetar sus decisiones, esto me cuesta, lo reconozco.

Creo que es una decisión muy personal, no hay que condicionar. Debe surgir libremente y de forma natural, ¿no?

¿Han variado tus planes de futuro desde que tienes hijos/as? Me refiero tanto a la vida en general como en relación a tus pasiones y a tu producción creativa.

Mis planes son a muy corto plazo, son muy básicos y sencillos. Poder seguir creando ya es un logro para mí: mi pasión, la pintura la escultura, la música… Siempre me acompañaran. Intentar aprovechar el tiempo, ser resolutivo y no andarme con rodeos, seguir tirando.

¿Recomendarías a la gente creativa que tuviera hijos/as? ¿Por qué?

No me gusta recomendar algo así, pero si alguna vez lo he hecho o lo haga, seguramente lo diga a la gente que considero buena persona, que quiero y que respeto y que considero que les gustaría, está claro que a gente que ya veo de entrada que no conectan con los niños/as nunca les recomendaría algo así. Creo que es una decisión muy personal, no hay que condicionar. Debe surgir libremente y de forma natural, ¿no?

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Núria Ferré (Informática. Co-fundadora de la revista Muzikalia del sello Aloud Music y del Festival AMFest)

 ¿Cuantos años tienes actualmente?

41.

¿Qué edad tenías cuando tuviste a tu hija?

39.

 ¿Te imaginabas así lo de tener hijos o tenías una idea diferente de lo que iba a ser?

Quizás había imaginado que sería más fácil y menos cansado compaginar vida laboral con lo de ser madre, pero con la vida que llevamos lo hacemos nosotros complicado y cansado.

¿En qué dirías que más ha cambiado tu vida en general desde que eres madre?

En las horas que me paso en un parque o patinando o bailando como una loca en casa.

No hay diferencia entre padre y madre, creo que los dos realizamos las mismas tareas para educar, disfrutar y divertirnos con nuestra hija, cada uno a su manera pero dentro de una ideas claras compartidas por los dos. No hacemos cosas diferentes por hecho de tener la etiqueta de padre o madre.

¿Cuáles dirías que son los pros y los contras de ser madre?

Creo que todo son pros, no hay contras en lo de ser madre, parece un tópico, pero así lo siento yo.

¿Cómo ves el papel de los padres de hoy en día? ¿Alguna queja? (Permítete rajar aquí del cónyuge sin que la cosa llegue a divorcio. En caso de parejas del mismo sexo biológico, lo mismo)

Solo puedo hablar de mi caso, cada uno sabe lo que pasa en su casa 🙂 En la nuestra no hay diferencia entre padre y madre, creo que los dos realizamos las mismas tareas para educar, disfrutar y divertirnos con nuestra hija, cada uno a su manera pero dentro de una ideas claras compartidas por los dos. No hacemos cosas diferentes por hecho de tener la etiqueta de padre o madre.

Estoy segura que mucha gente  pensará, -pero no me lo dirá- lo de : “Núria, al no ser madre biológica, no se realizará plenamente”. ¡Vaya chorrada!

(Pregunté esto también a los padres pero creo que en el caso de las mujeres tiene mucho más sentido) ¿Notaste algún tipo de presión por parte de la sociedad para que tuvieras hijos o fue una decisión totalmente libre? ¿Qué piensas de la idea de que las mujeres deberían ser madres para realizarse plenamente? ¿Estás al tanto de la polémica desatada por el libro de Orna Donath Madres arrepentidas? ¿Qué opinas?

En mi caso fue una decisión totalmente libre, soy madre adoptiva y decidí ser madre junto a mi pareja cuando yo creí que estaba preparada. Sí que es cierto que siempre hay alguien que me soltaba qué a cuando esperaba para tener hijos, pero a mi este tipo de comentarios no me influían para nada.

En realidad, ¿qué quiere decir realizarse plenamente? ¿Qué no seré una mujer de los pies a la cabeza si no soy madre? ¿Qué no cumpliré mi objetivo en la vida? No va conmigo esta idea. Pero estoy segura que mucha gente  pensará, -pero no me lo dirá- lo de : “Núria, al no ser madre biológica no se realizará plenamente”. ¡Vaya chorrada!

¿Cómo ha afectado el hecho de tener descendencia a tu relación con el mundo cultural/musical (tanto como creadora como consumidora)? ¿Ha afectado a tu producción creativa? ¿A la cantidad de música que escuchas? ¿Al número de libros que lees? ¿A las películas que ves?

Puedo dedicar menos horas a este mundillo y, muchas veces, cuando la niña ya duerme, con eso os lo digo todo; aunque estoy escuchando música y leyendo libros que nunca creería, no sólo canciones infantiles, sino también material cultural para acercarme y enseñarle a mi hija el poder de la mujer negra en el mundo.

¿Has notado algún cambio al respecto de la relación que tienes con la gente que no tiene hijos, especialmente en el ambiente cultural en el que te mueves?

No he notado cambio en ellos, quizás ellos en mi sí, quizás porque hablo de Jazmín, así se llama mi hija, más de lo debería 🙂

Desde las primeras horas que estuvimos con Jazmín en República Dominicana, le pusimos vídeos musicales y le hablamos de los conciertos. Le pusimos hasta un directo de Nueva Vulcano tocando en el Primavera Sound. Desde ese día quiere tocar la batería y la guitarra.

¿Compartes de alguna manera con tus retoños tu pasión hacia la música/la cultura?

Desde las primeras horas que estuvimos con Jazmín en República Dominicana, le pusimos vídeos musicales y le hablamos de los conciertos. Pasamos cuatro meses en ese país viviendo con ella (es el proceso de adopción que tiene República Dominicana). Le pusimos hasta un concierto en directo de Nueva Vulcano tocando en el Primavera Sound. Desde ese día quiere tocar la batería y la guitarra.

El día siguiente de nuestra llegada a Barcelona nos fuimos al festival Lemon Day, aún recuerdo su cara de flipada y así lo vamos haciendo desde entonces, la llevamos a festivales, conciertos y pruebas de sonido para aquellos conciertos que se realizan demasiado tarde para ella.

¿Han variado tus planes de futuro desde que tienes hijos/as? Me refiero tanto a la vida en general como en relación a tus pasiones y a tu producción creativa.

No han variado por ahora, la idea es seguir con ellos y que mi hija disfrute de ellos o quizás los cambié y no enseñe nuevos caminos y nuevas pasiones.

¿Recomendarías a la gente creativa que tuviera hijos/as? ¿Por qué?

Que sean padres o madres aquellos que crean en ello de verdad, seas creativo o no, si lo deseas no hay nada que tenga que echarte para atrás para dar el paso.

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Louise Joanne Sansom (Londinensa de nacimiento y catalana/vikinga de convicción. Trabajo -muy gustosamente- en BCore. Soy la componente más mandona y controladora del grupo Anímic)

¿Cuantos años tienes actualmente?

37.

 ¿Qué edad tenías cuando tuviste a tu hijo?

Hice los 30 y mi niño nació en un mes (tiene 7).

Todos coincidimos en casa en que nos gusta tomarnos cada día como venga y lo hacemos de forma muy sincera, además cuando hablo con otros padres me doy cuenta de que he tenido mucha suerte porque mi hijo es como un colega más, nunca hemos tenido que dormir menos, dejar de hacer cosas…

 ¿Te imaginabas así lo de tener hijos o tenías una idea diferente de lo que iba a ser?

Sinceramente, no tenía ninguna idea. Nunca he sido una persona de mirar al futuro, nunca más allá de un año o dos. Todos coincidimos en casa en que nos gusta tomarnos cada día como venga y lo hacemos de forma muy sincera, además cuando hablo con otros padres me doy cuenta de que he tenido mucha suerte porque mi hijo es como un colega más, nunca hemos tenido que dormir menos, dejar de hacer cosas… Siempre ha sabido estar: su primer concierto fue un bolo mío, las pruebas las hice con el en mis brazos (con tres meses de edad). He de decir que me sorprendo cada día con lo que me enseña y me demuestra, eso sí, sabía que el amor iba a ser así de grande ☺.

¿En qué dirías que más ha cambiado tu vida en general desde que eres madre?

Aparte de tener menos tiempo [ríe], la verdad es que tener un hijo me ha dado la vida. Antes creía que solo ’estaba’, ahora vivo con y por razones, como por ejemplo el de ser yo misma, ser una persona con principios, creativa (porque es lo que se hacer) y todo lo que pueda inspirar a mi hijo en su vida. En todo lo demás, no ha cambiado NADA, en algunas casas los padres se adaptan al niño, pero en el mío nos adaptamos todos entre nosotros.

¿Cuáles dirías que son los pros y los contras de ser madre?

Los pros es que he aprendido a decir que sí a las cosas que me daban miedo y no a las cosas a los que no llego. Priorizas mejor, me da que detecto antes lo que nos aporta como unidad familiar, lo cual lleva a una contra, el pensar siempre como unidad familiar. Antes hacía las cosas y punto, ahora he de planificar al detalle.

También como pro añadiría que te obliga a ser mejor persona, porque estas inculcando valores (los tuyos claro), lo cual te lleva a otra contra, antes dabas por culo y ya, ahora tienes que pensarlo antes porque le puede afectar a él.

Es un padrazo y es nuestro amo de casa, lo hace todo el, llevarle al cole, las comidas, todo, yo soy la que se obsesiona por el trabajo, etc. Mi madre se divorció dos veces, de dos personas que bueno, ¡mejor ni hablar! Así que tenía claro que no iba a tener hijos con cualquiera no, ya elegí bien [ríe].

¿Cómo ves el papel de los padres de hoy en día? ¿Alguna queja? (Permítete rajar aquí del cónyuge sin que la cosa llegue a divorcio. En caso de parejas del mismo sexo biológico, lo mismo)

Me acuerdo el día que salimos del hospital e íbamos en el coche a casa, me puse a llorar con el crío allí al lado, porque veía el reflejo de su padre en espejo y no podía dejar de pensar en la suerte que tenía este niño de tenerlo como padre. Todas las parejas tienen sus cosas, pero a veces pienso que si nos separáramos sería yo la que me quedaría sin hijo a tiempo completo, es un padrazo y es nuestro amo de casa, lo hace todo el, llevarle al cole, las comidas, todo, yo soy la que se obsesiona por el trabajo, etc. Mi madre se divorció dos veces, de dos personas que bueno, ¡mejor ni hablar! Así que tenía claro que no iba a tener hijos con cualquiera no, ya elegí bien [ríe].

(Pregunté esto también a los padres pero creo que en el caso de las mujeres tiene mucho más sentido) ¿Notaste algún tipo de presión por parte de la sociedad para que tuvieras hijos o fue una decisión totalmente libre? ¿Qué piensas de la idea de que las mujeres deberían ser madres para realizarse plenamente? ¿Estás al tanto de la polémica desatada por el libro de Orna Donath Madres arrepentidas? ¿Qué opinas?

Brrr, por partes: yo no tuve ninguna presión en absoluto, de hecho sabía que quería ser madre desde los 27/28 y le dije a mi marido (que es 4 años más joven que yo) que no quería pasar de los 30, el aceptó y Leo nació un mes después de los 30. Yo no soy nadie para decirle a las mujeres lo que deben hacer o sentir, ni tampoco se lo que a una le llena o no le llena, veo mucha presión de personas más mayores (o más ignorantes) hacía sus hijas para que tengan hijos, pareja, todo, y me parece la cosa más absurda y denigrante del mundo, pero bueno, aun existe gente que les obliga a los hijos a llevar el negocio familiar o a ser medico porque lo fue el abuelo… Todo es muy absurdo en general. Cada persona se llena de unas formas o otras, puede parecer que la mujer está hecho para reproducirse, pero también parecía que el hombre no podía amar a otro hombre, y ya vemos que eso no es la realidad.

Todo es muy absurdo en general. Cada persona se llena de unas formas o otras, puede parecer que la mujer está hecho para reproducirse, pero también parecía que el hombre no podía amar a otro hombre, y ya vemos que eso no es la realidad.

Las madres arrepentidas… No lo he leído (alguna entrevista sí), así que no puedo opinar del todo, el título me duele, pero me duele porque pienso que está en un contexto que muchas de aquí no conocemos, debe ser en un país en concreto, ¿no? A mí nadie me ha obligado a tomar las decisiones que he tomado en la vida, nadie, y mucho menos ser madre, es una opción que te da la naturaleza y yo decidí experimentarla y vivirla plenamente. Mi madre quiso que tuviera un trabajo ‘normal’, que vistiera ‘normal’ y siempre he hecho lo que he querido, pienso que las madres que salen en este libro deben ser mujeres que sí se han visto obligadas por una presión social horrible, están en su derecho a sentirse arrepentidas, como personas lo pueden decir claro, ¿como madre? Pues ellas sabrán como es su relación con sus hijos, como se entienden y si sus hijos entienden desde qué punto de vista lo están diciendo. Repito que no he leído nada y no se como son los casos de cada una, pero debe ser un país que desconozco a nivel cultural y mujeres de bastante edad… Pienso que hoy en día, en nuestro país, tenemos la decisión en nuestras manos, es una realidad, hay una generación muy fuerte de mujeres que deciden sobre sus vidas ahora y no se dejan presionar, ¿las que sí? No las conozco… El libro habla de que la mujer tiene desventajas al ser madre y claro, como he dicho antes, en mi casa es mi marido el que cuida de mi hijo, así que vamos, me cuesta mucho sentirme conectada a este libro.

Yo soy feminista que quede claro, aprendo muchas cosas cada día gracias a feministas luchadoras que dedican su tiempo a enseñarnos cosas que no nos habíamos planteado, pero en mi entorno no encuentro mujeres que sufran este tipo de problema y me cuesta tener conocimiento sobre ello y sus sentimientos al respecto, porque yo nunca he dejado de ser quien soy ni he dejado de hacer cosas por tener un niño. Simplemente he reajustado el camino de cómo llegar a mis metas a cambio de un amor incondicional que no cambiaría por nada del mundo.

Hay una pregunta/respuesta de la autora que copio y pego aquí y que encuentro totalmente surrealista en el mundo en el que YO vivo, tengo amigas que ya han decidido no ser madres y que además hace ya 15 años que lo tienen claro (debo vivir en una realidad paralela):

“¿Cree que en el futuro será normal elegir no ser madre?

Este es mi deseo, es a lo que aspiro, que llegue un día que esa decisión reproductiva sea al cien por cien de una misma, que tú decidas tener uno, dos, tres, cuatro o los hijos que quieras, pero no estoy segura que yo esté aquí en el mundo para poder verlo y vivirlo. No sé si llegará ese momento pero no creo que sea dentro del futuro próximo.”

¿Cómo ha afectado el hecho de tener descendencia a tu relación con el mundo cultural/musical (tanto como creadora como consumidora)? ¿Ha afectado a tu producción creativa? ¿A la cantidad de música que escuchas? ¿Al número de libros que lees? ¿A las películas que ves?

Cuando nació, afectó mi tiempo libre claro (escuchar menos música y leer menos libros), porque no quería hacer otra cosa que mirarle, aprender a ser madre y todo. Pero vamos, nosotros presentamos disco a dos semanas de parir, así que teníamos una gira entre manos, teníamos ensayos y conciertos fuera, así que enseguida tuve que adaptarme a ensayar con el interfono puesto, escapándome de los ensayos para volver a dormirle. Los demás también lo sufrieron, porque teníamos que cambiar horarios de ensayo y, en general, debían tener más paciencia, pero nunca dejé a la banda de lado por el hecho de ser madre y la música menos, sería incapaz. Si tuviera que embotellar la creatividad por ser madre me convertiría en un ser horrible, triste y monstruo, seguro. Por ser madre no dejas de ser quien eres y si intentas dejar de serlo para ‘asumir responsabilidades’ (como dicen algunos) a la larga te afecta negativamente (hablo a nivel personal claro). Ahora con sus 7 años, empiezo a tener momentos para leer un rato y ver pelis de zombis sin que se asuste. He de decir que he descubierto grandes cosas como Bob Esponja y Sanjay & Craig gracias a él, así que tampoco me quejo…

Cuando nació, afectó mi tiempo libre claro (escuchar menos música y leer menos libros), porque no quería hacer otra cosa que mirarle, aprender a ser madre y todo. Pero vamos, nosotros presentamos disco a dos semanas de parir, así que teníamos una gira entre manos, teníamos ensayos y conciertos.

¿Has notado algún cambio al respecto de la relación que tienes con la gente que no tiene hijos, especialmente en el ambiente cultural en el que te mueves?

Ninguna, para mi es al revés, no me acabo de entender con muchos padres, al menos que sean del ambiente musical. Yo puedo ser la típica pesada que habla maravillas de su hijo, pero solo lo haré si me preguntas, yo realmente solo se hablar de mi hijo y de la música, de nada más, así que cada cosa queda asignado a su lugar y su momento, haciendo que mi relación con otros ‘no padres’ sea totalmente normal (¡creo!). Yo soy Louise y entre otras cosas, madre.

¿Compartes de alguna manera con tus retoños tu pasión hacia la música/la cultura?

Oh, ¡claro! Cada día, pero siempre respetando que le puedan gustar cosas que a nosotros no claro, como los bailarines de Disney Channel (¡arg!). Él ha venido a muchos conciertos, nuestros y no nuestros, además tenemos el local de ensayo en casa y el tiene todos los instrumentos a su disposición. A veces, cuando ensayamos, se viene con nosotros a tocar a la batería o a cantar (se sabe todas las letras de mi nuevo disco ya). Es fan de cosas súper variadas, Nirvana, Katy Perry, Alberto Montero y muy a mi pesar… ¡Maluma!

Mi hijo a crecido sabiendo que sus padres son lo que son, y que necesitan hacer música para ser felices, y lo comprende y nos deja hacer, cuando sea adolescente me lo vuelves a preguntar, ¡a ver como va entonces!

¿Han variado tus planes de futuro desde que tienes hijos/as? Me refiero tanto a la vida en general como en relación a tus pasiones y a tu producción creativa.

Nunca he tenido planes de futuro, la frase típica de ‘vivir el presente’ para mi no son solo palabras, es mi forma de ser. Me gusta mi vida, es tranquila y estoy donde quiero estar ahora mismo, cuando tenías 20 años todo estaba por descubrir, pero ahora desde hace unos cuantos mis ambiciones son puramente artísticas: hacer el mejor disco que pueda, tocar unos bolos y volver a casa a achuchar a mi hijo y que me cuente que ha hecho en el cole ese día. Mi hijo a crecido sabiendo que sus padres son lo que son, y que necesitan hacer música para ser felices, y lo comprende y nos deja hacer, cuando sea adolescente me lo vuelves a preguntar, ¡a ver como va entonces!

¿Recomendarías a la gente creativa que tuviera hijos/as? ¿Por qué?

Ostras, ¡qué pregunta! Yo lo único que recomiendo es que la gente escuche música, vaya al teatro, disfrute y se ría. Si quieren tener hijos, ¡su cuerpo se lo dirá! Estamos en una era donde la gente se siente presionada a seguir las reglas del juego, tener hijos a una edad, etc. y eso es terrible, porque cada persona es un universo. Habrá gente que no podrán compaginar sus pasiones, gente que se les fortalecerá esas pasiones… Es decisión de cada uno conocerse y saber lo que quiere. Por mi parte, puedo decir que tener un hijo me ha hecho ser más valiente y saber tomar decisiones sin dudarlo, pero quizás es porque las personas que NO quieren tener hijos ya son valientes, ¿quién sabe?

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Ivone Lesan (Capricornio, pepinillos, enamorada del cantante de All Ill, mama de Lia, promotora musical, violinista frustrada y sin carnet de conducir)

¿Cuantos años tienes actualmente?

Cumplo 40 en 3 dias, pff.

 ¿Qué edad tenías cuando tuviste a tu/s hijo/a/s?

36.

 ¿Te imaginabas así lo de tener hijos o tenías una idea diferente de lo que iba a ser?

Cualquier cosa que pudiera imaginarme antes de tener hijos, no tenía nada que ver con lo que es en realidad. Es como vivir otra vida distinta, siendo otra persona. Soy yo, pero no. “É iguá pero no é lo mihmo”. Antes de plantearme tener hijos, no me importaban NADA los hijos. Podía jugar con hermanos, primos, sobrinos, incluso bebés de amigas, un ratito, y luego me olvidaba por completo de su existencia, y seguía con mis cosas. Después de ser madre, cualquier niño me preocupa, si el bus da un frenazo, cojo del brazo al nene que está a punto de caerse, le aguanto el carro a cualquiera que pasa, movidas que salen automáticas y que antes ni siquiera veía.

Principalmente en que no tengo tiempo libre, pero no lo tengo porque no quiero. Quiero estar con mi hija todo el rato sin parar. Eso es lo que más se nota, pero lo más importante: que no hay ni un día que no me ría a carcajadas.

 ¿En qué dirías que más ha cambiado tu vida en general desde que eres madre?

Principalmente en que no tengo tiempo libre, pero no lo tengo porque no quiero. Quiero estar con mi hija todo el rato sin parar. Eso es lo que más se nota, pero lo más importante: que no hay ni un día que no me ría a carcajadas. ¿Otras cosas? Soy una persona bastante desastrosa en general, sobretodo con mis cosas, pero ahora que soy madre, MÁS. El nivel de atención que requiere un hijo me quita cualquier esperanza de ser ordenada, acordarme de cosas (para mí, para ella todo bien), etc. No salgo por las noches (aunque tampoco salía tanto) y no me compro cosas para mí, pero esto último, francamente, me importa un bledo.

 ¿Cuáles dirías que son los pros y los contras de ser madre?

Podría hacer una lista infinita de contras, pero es que da igual, ¡porque los pros siempre pesan más! Ser mama, querer tanto tanto tanto a alguien, ver cómo crece y se convierte en una persona independiente, que piensa y vive su vida cada vez más, desde que lo llevaba en la barriga, es un flipe tan grande, que da igual el no dormir, tener la piel fatal, la barriga caída, la casa llena de mierda y juguetes por todas partes, pagar guarderías, coles, medicamentos, ropa que se queda pequeña cada 6 meses, no poder ir al baño sola, saber de memoria todas las pelis de dibujos, leer SOLO cuentos… ¿Sigo? Hay más.

¿Los padres en general? Tienen un problema enorme, pero que no depende de ellos: sus reducciones de jornada, sus bajas por maternidad, ni están equiparadas con las de las madres, ni siquiera están bien vistas por la “sociedad” (me horroriza usar esta palabra tan genérica y absurda, pero es así).

¿Cómo ves el papel de los padres de hoy en día? ¿Alguna queja? (Permítete rajar aquí del cónyuge sin que la cosa llegue a divorcio. En caso de parejas del mismo sexo biológico, lo mismo)

¿De los padres en general o del de mi hija? [Ríe] Claro que tengo quejas de él, pero las mismas que él puede tener de mí, pero ninguna es de vida o muerte: la tira demasiado arriba cuando la tira por los aires, la abriga demasiado poco en invierno, si yo le digo “no más galletas” él dice “va, una no pasa nada”, este tipo de cosas son normales y hasta creo que sanas. ¿Los padres en general? Tienen un problema enorme, pero que no depende de ellos: sus reducciones de jornada, sus bajas por maternidad, ni están equiparadas con las de las madres, ni siquiera están bien vistas por la “sociedad” (me horroriza usar esta palabra tan genérica y absurda, pero es así). ¿A nivel personal de “los padres”? Creo que aguantan bastante menos que las madres, y que tienen que quitarse el “¿te ayudo?” y arremangarse más. Las madres y padres que conozco, trabajan los dos, pero quien va a buscar a los hijos al cole son ellas en la mayoría de los casos, quien prepara la cena son ellas, en la mayoría de los casos quien barre la casa mientras hierve el agua son ellas. Aún (creo yo) arrastramos la generación de cuando éramos pequeños y en una familia de un hermano y una hermana, él iba a por el pan y ella preparaba la mesa, pequeñitas cosas que han llevado a la mayoría de papas de hoy en día a decir “te ayudo” en lugar de hacer las cosas sin más. Las mamas, no sé si por genética o por supervivencia, tenemos el lindar del dolor más alto, el de la paciencia también, molaría equiparar esos lindares con ellos, entre otras muuuuchas cosas, pero una cosa tengo clara: al menos los que me rodean a mí, o lo hacen muy bien, o están en el camino, así que en realidad, ninguna queja loca de “os odio a todos sois unos cabrones”.

(Pregunté esto también a los padres pero creo que en el caso de las mujeres tiene mucho más sentido) ¿Notaste algún tipo de presión por parte de la sociedad para que tuvieras hijos o fue una decisión totalmente libre? ¿Qué piensas de la idea de que las mujeres deberían ser madres para realizarse plenamente? ¿Estás al tanto de la polémica desatada por el libro de Orna Donath Madres arrepentidas? ¿Qué opinas?

Mira, a mí todo esto de la presión me parece una puta mierda muy grande. Si no tienes hijos, si solo tienes uno, si tienes demasiados. Yo personalmente no tuve ningún tipo de presión, lo hicimos porque los dos decidimos que queríamos, nos apetecía mucho, y tuvimos la suerte de poder tener una hija. No quiero más hijos. Y no por eso soy Lucifer, ni tampoco lo es la que no quiere tener hijos nunca, ni la que quiere tenerlos con 50, ni la que quiere tener 14 hijos, ni la que quiere tenerlos a los 23 ni la que quiere tenerlos y no puede y la gente no para de dar por el saco con que se le va a pasar el arroz. Creo que todo el mundo debería dejar de preguntar-opinar sobre el hecho de tener hijos. Disculpa por las palabrotas pero me enerva muchísimo el concepto “ser madre para realizarse plenamente”, quien haya inventado esa BASURA AUTOCOMPLACIENTE se la puede meter por el culo. Dos veces. No conozco a NADIE que esté “realizado plenamente”. ¿Qué significa eso? Y lo de madres arrepentidas, no sé qué libro es ese porque no tengo tiempo de leer [ríe], pero si hay alguna madre arrepentida, pues oye me parece bien también, ¡cada uno con sus cosas!

Creo que todo el mundo debería dejar de preguntar-opinar sobre el hecho de tener hijos. Disculpa por las palabrotas pero me enerva muchísimo el concepto “ser madre para realizarse plenamente”, quien haya inventado esa BASURA AUTOCOMPLACIENTE se la puede meter por el culo. Dos veces. No conozco a NADIE que esté “realizado plenamente”. ¿Qué significa eso?

¿Cómo ha afectado el hecho de tener descendencia a tu relación con el mundo cultural/musical (tanto como creadora como consumidora)? ¿Ha afectado a tu producción creativa? ¿A la cantidad de música que escuchas? ¿Al número de libros que lees? ¿A las películas que ves?

Está claro que al menos los primeros años de un hijo afectan (al menos en mi caso) bastante. Estando embarazada de 5, 6, 7 meses, ir a conciertos se te hace bastante cuesta arriba. Meterme en todo el meollo en el concierto de Wu Tang del primavera, embarazada de 5 meses no fue muy muy buena idea… Antes de nacer mi hija, iba a muchísimos más conciertos, iba cada semana al cine, leía muchos libros, me entretenía buscando discos y música nueva que escuchar. El primer año de vida, te lo pasas con el bebé enganchado en la teta, que muy bien, pero no da para ir a muchos conciertos, cines, etc. Por mi trabajo viajaba bastante, pero me di cuenta que tenía que frenar el ritmo cuando me vi en un avión a Londres sacándome leche en el baño diminuto, llorando como una loca porque había ABANDONADO a mi bebé de 5 meses (que por supuesto no se enteraba de nada, y le parecía estupendamente cualquiera que le diese leche y le cogiese en brazos). Por suerte para mí, mi trabajo en parte consiste en escuchar música sin parar, así que las horas que estoy en la oficina, las paso escuchando música, pelis, no tantas, y libros, ¿cuenta “what the ladybug heard”?

 ¿Has notado algún cambio al respecto de la relación que tienes con la gente que no tiene hijos, especialmente en el ambiente cultural en el que te mueves?

Obvio, pero lo raro sería que no hubiese cambio, con los colegas, tenemos un chat de whatsapp (bravo, puedo mantener contacto de adultos en ese chat) y somos PCH y PSH (peña con hijos y peña sin hijos). A los amigos que no tienen hijos, les da igual si mi hija tiene gripe, o si ha aprendido a dibujar su letra, la PCH tiene más interés en estas cosas, porque o bien ya han pasado por ahí, o bien tienen un bebé más pequeño y tienen curiosidad por saber cómo avanzará, fijándose en los hijos de amigos. En el trabajo, son muchos los chicos que tienen hijos, muchas menos las chicas que tienen hijos. Yo misma en los 4 meses que estuve de baja maternal, desaparecí por completo del mapa, tuve que esforzarme muchísimo en volver a coger el ritmo. A veces parece que si te conviertes en mama, te transformas en una vaca lechera que vive solo en casa y teje jerséis de lana, y no sale nunca, y limpia la comisura de los labios de sus hijos con un poco de saliva y un pañuelo de tela.

La verdad es que no recomendaría a nadie ni tenerlos ni no tenerlos, me parece un locurón de recomendación. Recomendaría un disco, un libro, una peli, una expo, y hasta una nevera, ¿pero tener hijos? ¡Y yo que sé!

¿Compartes de alguna manera con tus retoños tu pasión hacia la música/la cultura?

Por supuesto! En casa hay música puesta todo el rato, y aunque según crece la niña, el repertorio tiende más a Frozen, Vaiana, y “If you’re happy clap your hands”, intentamos colarle siempre canciones de TODOS los estilos, que nos da mucho miedo que si le ponemos sólo fugazi, luego nos salga una loca del reaguetón…

 ¿Han variado tus planes de futuro desde que tienes hijos/as? Me refiero tanto a la vida en general como en relación a tus pasiones y a tu producción creativa.

Mh, creo que no. Me encanta mi trabajo y me encantaba antes de tener hijos, y me encantará siempre, tengo muchísima suerte de trabajar en algo que me gusta tanto, pero producción creativa…. Yo de eso no tengo mucho. Sé hacer galletas de plastelina, es lo más creativo que hago. Quizá me hubiese gustado estudiar más, y puede que lo haga cuando la niña sea más mayor, porque me divierte, y porque me encanta, ¿pero así variar rumbo radical? No, ni lo he hecho, ni lo haré, mientras pueda vamos.

 ¿Recomendarías a la gente creativa que tuviera hijos/as? ¿Por qué?

[Ríe] me encanta esta pregunta “a la gente creativa”… La verdad es que no recomendaría a nadie ni tenerlos ni no tenerlos, me parece un locurón de recomendación. Recomendaría un disco, un libro, una peli, una expo, y hasta una nevera, ¿pero tener hijos? ¡Y yo que sé! ¡Y yo quién soy para recomendar una cosa tan loca! Si alguien me preguntase qué me parece tener hijos, le diría que es UNA PASADA, pero es algo tan tan tan grande que no me salen más palabras para explicarlo, ¡así que muchísimo menos para recomendarlo!

 


Uri Amat (Barcelona, 1973)

ull_URILleva pisando estos campos del Señor desde hace más de 40 años. Su larga “militancia” en el underground empieza en su pre-adolescencia, cuando empieza a editar fanzines con su hermano mayor bajo los nombres más estrafalarios: Rowed Out!, Hangover y La Escuela Moderna son algunos de ellos. También ha estado implicado en otras publicaciones en las que, incomprensiblemente, le han dejado colaborar: la revista de tendencias AB, el fanzine Absolut de BCore y su posterior encarnación digital o el blog Gent Normal, entre otros. Nunca le han pagado ni un céntimo por ninguno de sus artículos o entrevistas. Pero como decimos en catalán: “ací caic, allà m’alço”.

Actualmente se dedica, cuando sus retoños se lo permiten, a ir a trabajar en bicicleta, visitar bibliotecas y beber en bares de viejos. Éstas (bicis, bares y bibliotecas) son las tres “B” básicas de la ciudad utópica fourierista en la que ingenuamente cree vivir hoy en día, mientras a su alrededor todo se derrumba.