Entrevista a Jawbox

Respetar a Jawbox no requiere de ningún esfuerzo, la profesionalidad de sus trabajos, su falta de pretensiones falsamente comerciales y lo apetecible de una discografía de indudable valía les convierten en blanco fácil de una serie de adulaciones del todo fundadas. Aparecieron fruto de la necesidad de Jay Robbins de continuar tras quedar aparcada la aventura con Government Issue, dónde ejerció durante varios años como bajista. Así Jawbox nacieron con la década de los noventa, convirtiéndose sin saberlo en una de las más valiosas futuras referencias de Dischord. Grippe vería la luz en 1991. Las ideas eran interesantes, la materialización aún desigual, pero dejaba intuir la madera de triunfadores del combo.

A Kim Coletta le correspondió ocuparse de las cuatro cuerdas. Robbins optó por la guitarra y las voces, permitiendo así que Coletta pasase a formar parte del grupo. Al año siguiente tendríamos Novelty y dos más tarde, fuera ya del seno de Dischord, nos encontraríamos con la primera de sus grandes obras maestras, ese For your own special sweetheart publicado en todo el mundo gracias a un acuerdo entre City Slang y la todopoderosa Atlantic. Su última obra hasta el momento corresponde al poco descriptivo nombre de Jawbox. Producido por John Agnello (Cell, Screaming Trees o Redd Kross) y publicado nuevamente por City Slang/Atlantic, se trata, muy posiblemente, de la más madura de sus obras, así como la que abarca un mayor espectro de posibilidades. Se han tomado su tiempo, claro está, pero una vez paladeado el resultado, no cabe duda de que la espera ha valido la pena.

“Cuando éramos jóvenes teníamos algo de miedo a usar melodías, no tocábamos muy bien y se nos daba mejor escribir canciones de punk fuerte. Ahora somos algo mayores, tocamos mejor y nos apetece más componer temas más melódicos

Al respecto, Coletta comenta: “antes de publicar Jawbox (1996) estuvimos girando por Europa durante un año, recuerdo perfectamente que estuvimos en España, y tenemos previsto volver a Europa dentro de unos meses. También estuvimos girando por los Estados Unidos… Hicimos tres pequeñas giras que nos llevaron por todo el territorio y después nos tomamos un lapso de tiempo lo bastante amplio como para grabar el mejor disco del grupo hasta la fecha”.

Volvamos al tema de la madurez, de Ia amplitud de miras con la que Jawbox han planteado su nueva obra. En su caso, madurar ha significado aportar mayores matices, introducir nuevos elementos, instrumentos hasta ahora ajenos a su universo y sacarle el mayor partido posible a su capacidad para combinar tempestuosos arrebatos hardcore con melodías de hiriente sutileza, en la línea de Smart Went Crazy -búscales en Dischord-. “Cuando éramos jóvenes teníamos algo de miedo a usar melodías, no tocábamos muy bien y se nos daba mejor escribir canciones de punk fuerte. Ahora somos algo mayores, tocamos mejor y nos apetece más componer temas más melódicos. Son melodías que amamos y que surgen de una forma verdadera, honesta. De todas formas, continua gustándonos tocar temas fuertes. Entre los dos últimos álbumes de Jawbox decidimos tomarnos una buena temporada para experimentar con un ocho pistas”.

“Ahora ya puedes ir a tu cuarto, ponerte la canción y gritar ¡Oh, aquí está el maldito saxo! No pretendíamos asustar a la gente dándole mucho protagonismo a estos instrumentos en la música de Jawbox

“Estando en el local de ensayo confeccionamos lo que serian las primeras versiones de las nuevas canciones. Decidimos trabajar en profundidad los nuevos cortes y hacer una demo con ellos. Así, cuando fuimos a un auténtico estudio teníamos la lección bien aprendida y pudimos grabar Io esencial en cuatro días, muy rápido. Eso nos permitió contar con mucho tiempo para añadir detalles a las canciones. Nos divertimos experimentando con pianos, con órganos y lo pasamos realmente bien, aunque algunas cosas quedaron tan mal que tuvimos que borrarlas para siempre…” -Coletta continúa sin apenas dudar un instante- “…probamos con pianos, con órganos, incluso con el saxo. Es difícil reconocerlo en el disco, pero disfrutamos usándolo. Cuando llevamos a cabo las mezclas, casi lo camuflamos. Lo dejamos tan bajo que apenas puedes escucharlo, pero tranquilo la próxima vez prometemos dejarlo más alto para que la gente sepa reconocer dónde se encuentra. Está en “Empire of One”, en Ia parte central. Ahora ya puedes ir a tu cuarto, ponerte la canción y gritar ¡Oh, aquí está el maldito saxo! No pretendíamos asustar a la gente dándole mucho protagonismo a estos instrumentos en la música de Jawbox, pero todos ellos han sido un elemento ideal para añadir texturas, más feeling, a nuestras composiciones y eso es algo de lo que estamos contentos”.

Por otro lado, las malas lenguas apuntan que en DeSoto andan heridos de muerte, que el espíritu underground del sello ha podido con su íntimo potencial comercial y que sus días están contados. Coletta no lo desmiente, únicamente opta por comentamos como funciona, cuales han sido sus intenciones con el sello y poco más, así que la incógnita sigue en pie. “En DeSoto hemos publicado seis discos durante el pasado año. En total tenemos publicadas una veintena de grabaciones. Jawbox es nuestra primera actividad y DeSoto la segunda. Cuando el grupo nos deja tiempo libre, no perdemos la oportunidad de dedicamos a lanzar discos de bandas que son amigas nuestras. Respetar a Jawbox no requiere ningún esfuerzo”.

“Siempre hemos sido más importantes en América que en vuestro continente. Qué lástima, ¿no crees?”

“En estos momentos, estamos trabajando con un par de bandas australianas que nos gustan muchísimo. Les publicamos singles y encima nos divertimos. ¿Qué más podemos pedir? DeSoto no nos da dinero, pero nos gusta mantenerlo vivo”. Por lo pronto Jawbox continúan en una multinacional contra viento y marea, sin nada que pueda establecer dudas razonables con respecto a su continuidad en manos del universo más mainstream. Según cuentan, ellos no tienen el mas mínimo problema. Veamos si es cierto. “Atlantic es una gran multinacional y tienen a demasiadas bandas como para preocuparse lo suficiente. En East West no podían ocuparse de nosotros y por eso contactarnos con varias independientes. City Slang nos pareció una buena elección, su director es muy profesional. Además no tiene pinta de auténtico alemán. ¡Sus ojos son marrones! Está bastante bien para ser alemán, aunque no se si prefiero a John Agnello, ja, ja”.

Sabemos que, consecuencia directa de la petición de los propios Stone Temple Pilots, giraron junto a ellos por los Estados Unidos, pero la última vez que pisaron territorio nacional fue junto a una banda quizás aún más distinta. “Giramos con Victims Family aunque no les conocíamos demasiado. Unos estamos en la Costa Este y otros en la Oeste. Nunca antes nos habíamos conocido, pero nos hicimos buenos amigos. Tampoco estoy segura de haberles conocido todo lo bien que me hubiera gustado. Son una banda muy extraña y curiosamente son mucho más importantes en Europa que en los Estados Unidos. Nuestro caso seria totalmente lo contrario. Siempre hemos sido más importantes en América que en vuestro continente. Qué lástima, ¿no crees?”

Así son o por lo menos así es Kim Coletta, con la sinceridad por delante. Ellos allí arriba y nosotros aquí abajo… Aunque sabemos que no nos olvidan. BCore es un sello realmente “cool”. Me gusta Io que hacen y seria una buena idea que Jay trabajase con Aina. Jay ha producido cuatro bandas distintas en los últimos meses y lo ha hecho entre las giras americanas. Si a esa banda le interesa Io que hace, no tienen más que ponerse en contacto con el y seguro que acepta. España es un bonito sitio incluso para trabajar. Oye, dale recuerdos a BCore de mi parte. Estaremos pronto de gira por allí, mañana mismo. Volaremos hasta España y haremos un acústico ¡jajaja!”

Bien, no hay problema.

PD: En nuestro último contacto con la banda, nos confirmaron que han sido echados de Atlantic por falta de ventas. Ya preparan su próximo trabajo, posiblemente, con su propia independiente DeSoto.

Extraído de AbsolutZine número 7 en abril de 1997

 


Joan S. Luna (Barcelona) 

JoanSLunaSe inició en la revista underground con Metali-K.O. y a mediados de los 90 ocupó el puesto de jefe de redacción en MondoSonoro. Colabora también en diversos medios y periódicos como El País o El Mundo. Su primer libro fue “Los colores del underground” i ha participado también en la obra colectiva “Teen Spirit: de viaje por el pop independiente”. Suele ejercer con regularidad tanto de pinchadiscos como de remixer. Recientemente ha publicado su segundo single, “Two Sides”, con remezclas de artistas como The Suicide Of Western Culture, Kvinz, Strand o el ruso Ruslan Slatin.

“He escrito y escribo en diversas publicaciones, pero me siento especialmente orgulloso de haber colaborado de vez en cuando con Absolutzine. ¿El motivo? La pasión total que demostraba cada uno de sus números por la música sobre la que todos los implicados escribían. En realidad, echo en falta fanzines hechos con tan buena mano y dedicados al hardcore…”