Entrevista a Daniel Higgs: La revolución mística está por todas partes

Debo confesar que cuando me propusieron entrevistar a Daniel A.I.U. Higgs, ex-cantante de Lungfish y, desde hace unos años, cantautor en solitario y artista todoterreno, me dio un poco de pavor. No solo por el respeto que da el haber sido fan de sus anteriores proyectos, sino también por la fama de reclusivos que amasaron Lungfish en su momento, y quizás también por la mala costumbre que tengo de recrear en mi mente momentos que aún no han sucedido y fiarme de mi agorera imaginación.

Quizás por eso imaginaba la escena de estar entrevistando a un oso barbudo, huraño y arisco, que iba a responder con gruñidos y monosílabos mis mal pronunciadas preguntas. No podía quitarme de la cabeza la imagen de Lungfish en el Festival de Sant Feliu del 2005, con un Daniel Higgs fuera de sí lanzando una botella de agua (llena) que impactó contra la naricita de una pobre fotógrafa que pasaba por allí. ¡Dios mio, entrevistar a Daniel Higgs! Ya me veía en urgencias.

Daniel Higgs, aunque a primera vista pueda tener un cierto aire vagabundesco, tan sólo abrir la boca nos evoca más a un patriarca bíblico o un miembro del consejo de ancianos de la tribu.

Pero, como siempre, las malas lenguas, los rumores y nuestros propios prejuicios, a veces juegan malas pasadas. Afortunadamente, ya a toro pasado, me alegra decir que mis sombríos pensamientos no podían estar más alejados de la realidad. Daniel Higgs, aunque a primera vista pueda tener un cierto aire vagabundesco, tan sólo abrir la boca nos evoca más a un patriarca bíblico o un miembro del consejo de ancianos de la tribu, y como conversador resulta ser un señor afable, simpático e inteligente.

El joven-anciano no solo agradeció el hecho de que quisiéramos entrevistarle sino que se lo tomó en serio; escuchó con atención las preguntas, meditó sus respuestas y se extendió en sus explicaciones, como intentando extraer algo del torrente de pensamientos profundos que parecen fluir permanentemente por su cabeza (aunque, como veríamos después, ahí también tenga espacio para los 13th Floor Elevators, Star Trek y Buffy Saint-Marie). Y no solo eso, sino que parecía estar cómodo y siguió disertando una vez apagada la grabadora, como demuestra el hecho que, enzarzados en un toma-y-daca sobre ateísmo y lo que significaba la palabra “Dios” para él, y al ser consultado por una tercera persona sobre si la entrevista había terminado, señaló“We’re still doing it”, quitándole importancia al hecho de que se hubieran llevado el micrófono hacía ya rato.

“Si tienes claro lo que quieres crear, cualquier tipo de arte, no puedes dejar que nada se interponga entre ti y esa idea. Y mucho menos un trabajo. Aunque tengas que sacar la comida de los cubos de basura”

Se habló de la vida, de la posibilidad de vivir del arte, de Dios, de ateísmo y misticismo, de la religión, de la música, pero también del precio de las thrift stores de Baltimore y de cuanto le acabó costando un abrigo que según la etiqueta original valía 700 dolares (para los curiosos: el importe desembolsado fue de 18 $, no se gastó más dinero que ése y ésa, y no otra, fue la cantidad que se acabó pagando finalmente).

Aún resuena en mis oídos una frase que soltó como si tal cosa (juraría que fue off the record) mientras nos comíamos unas butifarras y apurábamos un vaso de vino: “Si tienes claro lo que quieres crear, cualquier tipo de arte, no puedes dejar que nada se interponga entre ti y esa idea. Y mucho menos un trabajo. Aunque tengas que sacar la comida de los cubos de basura”.

Daniel A.I.U. Higgs, genio y figura hasta la sepultura.

Desde los tiempo de Lungfish, antes de eso con Reptile House, y ahora en solitario, tu música parece haber ido cambiando desde algo más convencional de estrofa-estribillo-estrofa a algo más extraño. A veces parece que aúlles más que cantar… ¿Como ves la música que haces ahora?

La respuesta a esta pregunta es muy simple. Poco después de empezar a tocar música e intentar hacerlo durante un tiempo, aprender lo que significaba hacer una canción, ya que no tenía ni idea, era ignorante… después de hacer esto algún tiempo, aprendí (junto con los miembros de Lungfish, ya que lo hicimos juntos) que la canción que estás intentando crear, o en otras palabras, con la que estás intentando “contactar”… para establecer un “contacto” real con la canción, debes dejar que la canción hable por sí misma, ya que la canción tiene voz propia. Una vez hecho esto, fue mucho más fácil para nosotros darle mucha más autoría a la canción en sí misma, escuchando cómo la canción quería comportarse y como debíamos cantar y tocar para permitir que esa canción se formara a su manera.

Siempre estoy escuchando a la música para así poder permitirle tener su propia autoridad sobre lo que yo hago.

Una vez aprendido eso, tuvimos que desarrollar una nueva sensibilidad, que aún hoy sigo desarrollando. Siempre estoy escuchando a la música para así poder permitirle tener su propia autoridad sobre lo que yo hago. Así que nunca me esfuerzo por crear un sonido o estructura preconcebida, no tengo nada en mente, intento reaccionar con la música de manera inmediata. Sí, podrías decir que la música tiene un espíritu y que puedes entrar en un contacto muy profundo con ese espíritu si te pones a su servicio. Estás al servicio de la música y no al revés, como nos enseñan al principio, que la música está a nuestro servicio… Con Lungfish aprendimos que ese no era el camino que queríamos seguir, que queríamos servir a la música. Y si sirves a la música, la música que haces cada día es un misterio. Así que quizás parece que he evolucionado, pero no lo he hecho, solo he ido cambiando en respuesta a la autoridad de la música. Y esa es la respuesta simple (se ríe).

En muchas de las cosas que haces o has hecho se aprecia un uso considerable de imágenes y temática religiosa (dios, el anticristo, jesucristo, el alma, la bestia…). ¿Hay un uso consciente de esta temática o se debe al hecho que vivimos en una sociedad religiosa o a la educación que tuviste…?

Yo no tuve una educación religiosa, de ningún tipo. Mis padres sí la tuvieron, y quizás por eso no me la dieron a mí. Pero mientras crecemos vamos adquiriendo nuevas palabras e ideas, así que desarrollé una atracción hacia la nomenclatura teológica. Sentía que cuando usas esa clase de palabras, lo que sea que intentas expresar por medio de las letras, parece más correcto que cuando usas otro tipo de nomenclatura, como el lenguaje científico, o argot, o lenguaje erótico… bueno, también me gusta usar este lenguaje, creo que la nomenclatura erótica y la teológica son intercambiables.

-¿Pero te gusta el sonido o…?

Me gusta el sonido fonético y…

– ¿Pero no crees en ello?

Sí, sí que creo. Absolutamente.

-¿En Dios?

Sí, completamente. Esa es otra de las razones por la que puedo usar esta nomenclatura con la conciencia limpia. No estoy intentando confundir, aunque soy consciente de que este tipo de palabras son confusas para la civilización en general, son el origen de discusiones y de malentendidos. Pero cuando estas palabras crean discusiones, malentendidos y desacuerdos es cuando no son usadas correctamente. Cuando se usa correctamente, este tipo de lenguaje, nunca puede molestar o ofender. Puede poner a prueba o estimular, pero no para dividir, no es para eso, aunque muchas veces se use así. Estas palabras se han estado usando de manera que, cuando las escuchas, son divergentes del significado real que tienen. Se han contaminado por el uso que se les da. Así que yo puedo decir, “debería saber estas palabras”. Ya se han usado, son sucias y son inefectivas, pero no es esa la decisión que he de tomar.

Llegó un momento en mi vida en el que tuve que cantar, entonar la palabra “Jesucristo”, no de una manera degradante… Es sólo algo que debo hacer, si nadie más ha de hacerlo, perfecto, pero yo sí debo hacerlo. Quizás no tenga que estar haciéndolo dentro de un año, pero ahora sí. Así que reacciono y lo hago.

Leí en algún sitio que, a veces, en directo, con Lungfish, solías hablar del Anticristo y que sabías que existía y que estaba viviendo en Inglaterra o algo así…

No recuerdo eso específicamente, pero es una de esas ocurrencias que la gente oye, y luego se lo cuentan a un amigo, y ese amigo…

No sé de donde saqué eso. Muchas veces, con Lungfish, relataba hechos interesantes o teorías que había escuchado ese día, y que podían tener, o no tener, nada que ver con lo que yo realmente creo, pero que pensaba que podían ser interesantes o fascinantes. Supongo que debía hablar de algo que había escuchado tiempo atrás: que el Mesías se había reencarnado en alguien de origen paquistaní y que estaba viviendo en Inglaterra. Probablemente hablaba de eso y lo mezclé con algo sobre el Anticristo que me habían contado cinco minutos antes. Entre canciones a veces hablo de cosas que quizás la gente no sabe, solo por compartir la información, por diversión, y por…

No sé porque lo hago, la verdad. No lo hacía en cada concierto, sólo si me apetecía. Pero probablemente eso que leíste fuera solo un rumor, ya sabes que internet son solo rumores…

Para mí la música, el arte visual y la escritura son el mismo ejercicio. A veces deja de venir como una canción y aparece como una imagen.

¿Como pasas un día normal? ¿Tienes algún tipo de horario?

Normalmente empiezo el día haciendo música, cantando o tocando un instrumento, o ambas cosas. A veces vuelvo a hacerlo a lo largo del día. Hay días en que toco música, otros pinto, otros escribo, hay días en que deliberadamente no hago nada, no muy a menudo, esos días intento pasear o quedarme en casa. Pero no tengo un horario. Para mí la música, el arte visual y la escritura son el mismo ejercicio. A veces deja de venir como una canción y aparece como una imagen, así que si estoy entrenado y estoy preparado, sé que debería estar haciendo una ilustración y no escribiendo una canción e intento reaccionar de esa manera. Tan solo intento estar consciente, para estar capacitado y preparado para responder a ese estímulo. Tradicionalmente a esto se le llama “inspiración”, aunque ahora se usa para tantas cosas que… esa es la palabra que suele usar la gente.

¿Puedes vivir de tu arte?

Vivo de manera precaria. Pero tengo todo lo que necesito.

¿No tienes otro trabajo?

No actualmente. Lo tuve durante mucho tiempo, pero no desde hace 5 años o así.

Creo que era Steve Albini que decía que era mejor tener otro curro…

Ya sé, ya. No estoy de acuerdo, no creo que sea “mejor”.

Creo que se refería a que, en el caso de que tengas que hacer cosas que no quieres, es mejor tener un curro complementario antes que tener que venderte o prostituir tu arte.

Ya, entiendo ese punto de vista, pero no creo que sirva para mí. Yo intento no olvidar el pequeño milagro que es pintar un cuadro, que está dando vueltas por casa durante un año y medio, alguien lo ve y le provoca una reacción, desea llevárselo a casa y pasar tiempo con él. Y me da dinero para poder hacer eso y entonces, podríamos decir que le pertenece. Bueno, no le pertenece a nadie, pero se lo pueden quedar y enmarcarlo…mientras que el dinero me pasa a mí. Puedo pagar el alquiler de ese mes, o comprar comida… es una transubstanciación. Eso es lo que es el dinero: un transubstanciador. Me siento honrado y abrumado por recibir dinero a cambio de una pintura. Me permite no tener que tener un trabajo…(ríe) que los he tenido, pero ya no quiero tener uno nunca más. No tengo energía. La tenía, pero sentía que ya no iba a tener suficiente para hacer ambas cosas.

¿Crees que es fácil para un artista sobrevivir en los EEUU? Aquí en Europa parece ser más fácil: te pones enfermo y vas al hospital. Pero allí… siempre estamos oyendo historias horribles sobre músicos o artistas que caen enfermos y se tienen que hacer conciertos benéficos para pagar las facturas del hospital y cosas así…

No creo que sea difícil. Tienes que querer vivir sin seguro médico sin que ello te preocupe. Tienes que evitar caer enfermo, y tienes que evitar ir al hospital cuando quizás crees que deberías, pero que quizás tu cuerpo puede solucionar por sí mismo, aunque igual tarda un par de semanas más que si te ponen una inyección. Pero tienes que ser consciente: “¿Estoy realmente enfermo?”, “¿Necesito tratamiento médico?”. Mucha gente te dirá que sí, pero tienes que evaluarlo, porque no te lo puedes permitir. No puedo preocuparme por eso. Y si te pones demasiado enfermo, vas, te dan la factura y ya te preocuparás después.

Pero creo que es más fácil para un artista ganarse la vida aquí de lo que muchos piensan. La cuestión es que sólo tienes que cambiar el concepto de lo que consideras que es vivir dignamente. Intento vivir con lo mínimo. Me gusta tener un apartamento porque me gusta vivir bajo techo, y tener una pequeña colección de libros que no quiero que se mojen cuando llueve. Y necesitas comer. Y ropa que te vaya bien, que te proteja de los elementos, y no solo eso, si te lo puedes permitir ropa con la que también te sientas elegante. Y el estilo es algo que sacrificaría, pero si me lo puedo permitir, pues prefiero ir elegante.

Si crees que vas a ser rico antes de cumplir los 25 años, mejor que dejes de hacer arte, a no ser que tu arte sea hacer dinero, entonces ya es otra historia.

Pero si mantienes tus gastos bajos, no es tan duro. Es cuestión de tener confianza en que con lo que haces vas a poder mantener tus necesidades más básicas, y no todo el mundo está dispuesto a hacerlo, porque es demasiado aterrador. Te estás metiendo en un elemento en el que topas con Dios otra vez. Te pones en manos de un esfuerzo de buena voluntad: “Esto debe funcionar porque debo hacer este trabajo”.

Así que quizás es megalomanía, no sé, pero no creo que sea tan difícil como parece. Aunque, al mismo tiempo, tienes que estar dispuesto a trabajar durante décadas antes de conseguir eso, y acabar teniendo una vida precaria. Si crees que vas a ser rico antes de cumplir los 25 años, mejor que dejes de hacer arte, a no ser que tu arte sea hacer dinero, entonces ya es otra historia (se troncha).

Mucha gente, quizás porque dabais pocas entrevistas, consideraba a Lungfish una banda recluida aunque, al mismo tiempo, mucha de esta misma gente tenía una adoración por la banda que a veces rozaba el fervor religioso. ¿Qué opinas de esto y cual sería tu relación ideal con tu audiencia?

Creo que lo que operaba esa respuesta en la gente, lo que para la gente era tan importante, era el servicio que rendía la banda a la música. Y eso parecía que era algo que la gente reverenciaba, que pensaban era importante. Así que en nuestra relación con el público… estábamos sirviendo a la música. Una manera de servirla es tocar solo en casa, solo tú y la canción. O con tus compañeros de grupo, en el local de ensayo, explorando, y viajando, dejándote llevar y haciendo música. Pero cuando compartes la música con otra gente, estos te ayudan a hacerlo con su presencia, eso también le da forma a la música. Y para nosotros, como banda, cuando teníamos que ofrecer nuestras canciones en directo, para el público, esto cambiaba nuestra experiencia con la música y también parecía que era parte de la culminación continua del acto de hacer canciones y luego compartirlas con cualquiera que quiera oírlas. ¿Responde eso a tu pregunta?

Sí. ¿Y que sientes ahora haciendo música en solitario? ¿No era más divertido tocar en un grupo? Encontrarte con otros tres tíos y…

Ya, pero es que estuvimos juntos 20 años. Las relaciones se hacen más profundas, pero también cambian y se hacen más difíciles. Cuanto mayor te haces te das cuenta, crees, que conoces mejor a una persona, pero ese no es siempre el caso. Cuanto más conoces a alguien, como más profunda e intima es la relación, más extraña se hace. Y entonces, conocerlos bien significa darles la libertad de que te sean más extraños pero queriéndolos al mismo tiempo. Esto pasó también con el grupo. Cuando juntas a cuatro personas ¿cuantas relaciones de uno a uno tienes? Ahora mismo no sé el cálculo exacto… ¿Dieciséis? ¿O más? Son un montón de relaciones: yo con un tío, yo con dos tíos, yo y los tres tíos, él con el otro,… ¿Entiendes lo que quiero decir?
Son muchas líneas de contacto, era difícil, y no lo añoro. Todavía los quiero pero no añoro el aspecto psicológico de estar confinados juntos. Ahora mismo estoy mejor solo.

No echo en falta a la banda, pero tengo un recuerdo grato de haber compartido la experiencia, una de las partes más importantes de mi educación, de lo que hago con la música, aprendí mucho con esa gente… Ahora es un poco diferente. Es más fácil ahora que lo hago solo.

Nuestra misión primordial era nuestra propia música, no nos sentíamos parte de una comunidad más grande y unificada, nos sentíamos solos y haciendo nuestro propio rollo.

Y como te sientes en relación con una “escena punk” o como quieras llamarla, teniendo en cuenta que grabasteis para Dischord y que venís de un sitio…

Bueno, lo primero que Lungfish eran de Baltimore. Estamos a 60 quilómetros, que no es mucho, pero es otra ciudad, totalmente diferente. Aun así teníamos y tenemos muchos amigos en Washington, D.C. y en el sello, Ian MacKaye por supuesto, y gente de los grupos del sello,… Pero creo que puedo hablar por los otros miembros de Lungfish cuando digo que nuestra misión primordial era nuestra propia música, no nos sentíamos parte de una comunidad más grande y unificada, nos sentíamos solos y haciendo nuestro propio rollo. Con la comunidad sólo teníamos una amistad, que supongo es de lo que se trata en una comunidad. Pero no sentíamos que estuviéramos dentro o que jugáramos un papel integral en esta. Aunque igual sí, no sé.

Fotografía de portada: Daniel Higgs en el vídeo de “Root & Bough” por A Windows Have Eyes Production.

Esta entrevista se hizo el viernes 9 de octubre de 2009, antes del concierto de Daniel Higgs en el Heliogàbal.


Uri Amat (Barcelona, 1973)

ull_URILleva pisando estos campos del Señor desde hace más de 40 años. Su larga “militancia” en el underground empieza en su pre-adolescencia, cuando empieza a editar fanzines con su hermano mayor bajo los nombres más estrafalarios: Rowed Out!, Hangover y La Escuela Moderna son algunos de ellos. También ha estado implicado en otras publicaciones en las que, incomprensiblemente, le han dejado colaborar: la revista de tendencias AB, el fanzine Absolut de BCore y su posterior encarnación digital o el blog Gent Normal, entre otros. Nunca le han pagado ni un céntimo por ninguno de sus artículos o entrevistas. Pero como decimos en catalán: “ací caic, allà m’alço”.

Actualmente se dedica, cuando sus retoños se lo permiten, a ir a trabajar en bicicleta, visitar bibliotecas y beber en bares de viejos. Éstas (bicis, bares y bibliotecas) son las tres “B” básicas de la ciudad utópica fourierista en la que ingenuamente cree vivir hoy en día, mientras a su alrededor todo se derrumba.