Modo eterno

Cuello

Ref: BC.256
Release date : 4 January, 2014
Format: LP, Digital

A estas alturas de la película los más despiertos de la clase ya sabrán que en Valencia -además de la Copa América y la Fórmula Uno- están pasando muchas cosas. Allí se ha ido consolidando lo que en los fanzines de hardcore se denominaba hace veinte años como escena, una nueva generación de grupos con cosas que decir y que no se detienen ante nada. Los cuatro componentes de Cuello son reconocidos miembros de dicha escena, músicos que vienen del mundo del hardcore y del punk, y que viven la música con un compromiso y dedicación remarcables: Oscar Mezquita (batería de Zanussi o Derrota), Nick Perry (bajista, Tucán, Ape Perry & Bonette), Ubaldo Fambuena (guitarrista, Los Tracahombres) y Jose Guerrero (Betunizer, Jupiter Lion, La Orquesta del Caballo Ganador y Rastrejo), que es quien ha dado forma al proyecto y se encarga de la composición principal de las canciones, destapando una vena melódica que no encontramos en ninguno de los otros grupos en los que participa.

Al igual que su anterior disco, Modo Eterno fue grabado en directo por Pablo Peiró -compañero de Jose en Betunizer- en los estudios Sountess de Valencia. Nos encontramos ante una producción sin filigranas ni conservantes ni colorantes, que logra capturar la energía de las actuaciones en vivo del grupo al tiempo que da brillo y solidez a las composiciones. Cuello no son la clase de banda que vaya a deparar grandes sorpresas en cuanto a la evolución de su sonido, ya que la personalidad del grupo está más centrada en las canciones. Como ya sucedía con el excelente Mi Brazo Que Te Sobre (BCore 233) lo que encontramos en su segundo LP es un diálogo constante entre una instrumentación sencilla pero efectiva -deudora del mejor indie rock americano de los años noventa- y la personalísima manera de cantar de Jose Guerrero, una personalidad que se hace palpable en las letras y títulos de las canciones y en la originalidad de las melodías. Es en ese diálogo entre lo reconocible (el nervio de las guitarras y una sección rítmica que no da respiro) y lo personal (las melodías vocales y las letras de Jose) donde estriba la frescura y la originalidad de este grupo. El soberbio segundo trabajo de la banda confirma que Cuello es un acercamiento al lenguaje del pop enérgico por parte de cuatro músicos que provienen de una sensibilidad más visceral y punk y que, gracias a echarle mil horas de furgoneta y de local de ensayo, cada vez se entienden mejor. Fruto de esa dedicación (sumada a un talento natural que ya viene de fábrica), la personalidad del grupo -reflejada tanto a nivel compositivo como interpretativo- va asentándose con una madurez que ya quisieran otros grupos que llevan muchos más años en esto. Cuello -al igual que los grandes renovadores del formato pop más enérgico- caminan por la senda que lleva a la Canción Perfecta y en el camino encontramos canciones luminosas (esa luz característica que da brillo a los discos de Guided By Voices o Pixies, con unos desarrollos instrumentales arrolladores que ponen toda la energía (a veces contenida, a veces desatada) al servicio de la melodía. Pocas veces la suma de las dos grandes T (Talento y Trabajo) han dado como resultado un disco tan redondo como Modo Eterno.