Formación

Milo Gomberoff: Bajo y voz
Katafú Rozas: Guitarra y voz
Jose Junemann: Batería

Dramones

Familea Miranda

Ref: BC.190
Release date : 10 January, 2010
Format: LP, Digital

LP SOLD OUT

No abundan los grupos como Familea Miranda. Estos chilenos afincados en Barcelona llevan nueve años haciendo las cosas a su manera, negándose a pasar por el aro. Artística y éticamente: más de trescientos conciertos y cinco discos en los que han tenido el valor de afrontar retos ante los que muchos grupos recogen los trastos y se apuntan a marcramé o a bailes de salón. Se trata de ir pasando etapas, de mantener un movimiento constante. Siempre hacia adelante. Primero de todo: construir una personalidad creativa. En segundo lugar, intentar que esta personalidad nunca se vea limitada por patrones estilísticos excesivamente rígidos. Por último (y fundamental para entender la andadura de este grupo) seguir la dirección que tú deseas, conservando siempre el control creativo sobre tu discurso. Grupos como The Ex o Fugazi se caracterizaron por hacer avanzar su música y mantener al mismo tiempo una ética individual absolutamente insobornable. Familea Miranda mantienen ese mismo compromiso ético y artístico. Con la cabeza bien alta y el orgullo que infunde ir por el mundo con la conciencia tranquila.

Dramones es un eslabón más en esta evolución de la que la escena barcelonesa ha podido ser testigo en todos estos años. En él, los Miranda mantienen sus señas de identidad características sin perder la ambición que ha marcado su carrera. Canciones con una dinámica interna que no se detiene en ningún momento, que unas veces acumulan tensión (se hace inevitable pensar en Shellac) mientras que en otras la liberan de manera parecida a como lo hacían Hoover o Lïsabö. Patrones rítmicos sólidamente construidos en los que el bajo y la batería parecen un mismo instrumento y que sirven de marco ideal para que la canción avance añadiendo tensión. El inicio del disco (Komm Raus) marca perfectamente el tono del disco: un ritmo de batería que parece aleatorio pero que poco a poco va desvelando un patrón alrededor del cual se mueven los demás instrumentos. Algunos momentos especialmente cabezotas (Dodec Sosec) pueden hacer pensar en los Black Flag de My War, mientras que el empleo de atmósferas de ambientación jazzy/math rock nos traen a la memoria a bandas como Shipping News o Trans Am. Un aspecto que aporta mayor riqueza al discurso de Familea Miranda es el dominio que demuestran tener sobre las técnicas de producción. El uso de sorprendentes recursos como la utilización puntual de violonchelos, trompetas, silbatos o melódicas -sin perder contundencia en las distancias cortas- revelan una experiencia y una claridad de ideas que sólo puede tener un grupo con casi diez años de trayectoria como ellos. Junto a grupos como Za, Betunizer, Picore o The Joe K-Plan, Familiea Miranda suponen otra excelente muestra de que la escena post-hardcore española vive un momento muy dulce.