Producto Interior Bruto Vol. 1

Joan Colomo

Referencia: BC.207
Fecha de lanzamiento : 6 enero, 2011
Formato: CD, LP, Digital

Después del éxito de público y crítica de su primera entrega, Contra todo pronóstico, Joan Colomo (miembro de Zeidun y La Célula Durmiente) edita su segundo disco en solitario, Producto interior bruto. Vol. 1, el próximo mes de Mayo con el sello discográfico BCore. 12 temas nuevos que serán completados en otoño con la edición del segundo volumen de canciones con el mismo nombre. ¿Dos discos en un solo año? Algo que no suele hacer nadie. Bueno si, él:

Había una vez un chico delgaducho que, agarrado a su guitarra, cantaba como los ángeles. Cuando quería, también sabía poner voz de tabernero: para enamorar a mozas de buen ver o ahuyentar demonios y chavalines impertinentes. Si Orfeo adormeció al Cancerbero con su lira, las melodías mágicas de Joan encandilaban a fieras, niños y suscriptores del rockdelux: hacía la mejor música pop. Tenía el gancho de los grandes embaucadores, des de los Shins o Devendra Banhart a Pink Floyd, pasando por Shakira, John Frusciante, Albert Plà, Joanna Newsom o los Bee Gees. Escribía pareados sobre la banalidad del mal y del capital y se componía encima, siempre atrapado buscando la rima adecuada, siempre con mil melodías rascándole el paladar del cerebro. Como un Eugenio resucitado, entre cancióny canción hacía reír a a la peña –también llevaba gafas oscuras como Eugenio, y un cubata en la mano,y un cigarro en los labios. Su capacidad de seducción era bíblica: dicen que cuando tocó en la Plaza Catalunya el reloj que da vueltas se paró y el director de El Corte Inglés consideró seriamente lanzarse al vacío. En otra ocasión, en el metro, sonó una canción suya y cuando se acabó todo el mundo aplaudió, hasta el conductor y los locutores de los anuncios del Canal Metro. Había una vez un cantante buenísimo que se llamaba Joan Colomo y que no paraba de sacar discos, porque las canciones, por dentro, le hacían cosquillas y le pellizcaban hígado, páncreas y cualquier órgano que se les pusiera a tiro y si no, se las sacaba de encima le cogía algo. Corrían los primeros decenios del s.XXI y los que estábamos por allí lo disfrutamos como energúmenos. Bueno, es cierto, aún estamos en el 2011: si hay alguien a quien le extrañe que escriba en pasado, que sepa que las circunstancias obligan:es así como se cuentan las leyendas.