Formación

Joan Colomo: voces, guitarra, teclados
Inés Martínez de Albornoz: bajo y voces
Narcís Prat: batería

Grabado

Producido por Santi Garcia en los Ultramarinos Costa Brava Studios, Sant Feliu de Guíxols (Girona)

Miente

La Célula Durmiente

Referencia: BC.163
Fecha de lanzamiento : 5 Enero, 2008
Formato: CD, Digital

La Célula ni duerme ni miente, si acaso embauca, encandila, desvela. La Célula desvela. Nunca un grupo había tocado tantas teclas en tan poco tiempo: country, pop, emo, hardcore, tex-mex, circo, doom… qué gran destrozo para acabar con las etiquetas… ese eclecticismo o eclectcinismo como bien decían en su anterior disco, y todo con un desparpajo, un nivel musical y una frescura incomparable… Todo esto con un fondo de instinto goleador y de olfato de lobo en la estepa musical, con la marca inconfundible de los talentos en libertad, sin contemplaciones.

El grupúsculo de acción se basa en la memorable mano izquierda de Joan Colomo, personaje curtido, desde antes de la pubertad, de manera única como miembro vivo de los míticos Zeidun, y ya convertido en una influencia clave en el underground de Barcelona con sus múltiples apariciones en solitario, imprimiendo a cada noche la marca de una voz singular, irrepetible, catalizadora. Un hombre que explica las canciones, a veces antes, a veces sin tan solo cantarlas… O bién formando parte de los enormes The Unfinished Sympathy, a quien a estas alturas ya no hace falta reseñar. Narcís Prat, batería replicante o cyborg de ejecución perfecta, conocido también por formar parte de Moksha, señores del metal, aporta no sólo su mecánica del futuro, sino también su grandioso fundamento rítmico personal. Y aliñando todo esto, Inés (ex Perras del Infierno), con el bajo, lubrica el campamento base de las operaciones celulares, que en seguida se transforman en moleculares, entregando su personalidad y voz sensual también como show woman y bestia de la escena.

Tres discos que nos ponen sobre la pista de una banda insólita, una emboscada perfecta para cualquier alma sensible. El primero, editado en 2005 por nuestro sello amigo Underhill en colaboración otros amigos, Arindelle, llamado Perverso Universo, ya denotaba una capacidad sorprendente para engañar al oyente, haciéndole creer que la banda andaba por ciertos derroteros mientras se escabullía por otros. La confirmación fue Eclectinismo (2007), ya coeditado por BCore y con una inyección aún mayor de desparpajo creativo y falta de complejos estilísticos. Pero lo de La Célula miente no tiene nombre. Es, simple y llanamente, talento en estado puro. Encuentren a alguien capaz de gestionar tal cantidad de información musical en su cerebro, de dominar a la perfección lo que hace atractivo a cada uno de los géneros que se mezclan sin vergüenza. Pero por encima de todo, por encima del ingenio, de lo estilístico, está la sensibilidad. Canciones como Prosaico mosaico o, especialmente, Maldita la gracia o Frutos del mar son tan inmensamente bonitas, tan emocionantes que las lagrimitas se escapan, aunque no se sepa si de pena o de júbilo… Después, Sólo sé que no sé nadar o Peace and love te hacen saltar o viajar a Jamaica o a California, y la electrónica lo-fi de Uh ah uh ah uh uh ah o Simone dice ya te desarman por completo y te hacen caer rendido a sus pies. A veces se tiene un tesoro entre manos, y que los otros lo quieran ver o no ya no depende de quien lo haya encontrado…