Formación

Wences Aparicio: voz, guitarra
Didac Santesmasses: bajo
David Sitges: batería

Grabado

Producido por Santi Garcia en los estudios Ultramarinos Costa Brava, Sant Feliu de Guíxols

Finally

Shanty Rd.

Referencia: BC.092
Fecha de lanzamiento : 12 enero, 2002
Formato: CD, Digital

Cuando todos los daban ya por desaparecidos, estos tres genios de Barcelona acaban de reaparecer para dejarnos a todos con la boca abierta. Solo conocíamos de ellos su única obra hasta el momento, el single Maider (Marry Me Records, 1998), y su aparición en el mítico recopilatorio Five Missiles in Orbit (BCore 1997). Eso bastó para que nos diéramos cuenta del tremendo valor de su propuesta: 33% experimentación, 33% groove y 33% punk rock. Y todo ello con una sensibilidad única, fruto de la unión de tres cerebros locos por sus instrumentos y por un discurso poético totalmente genuino. La batería hiperactiva de David, el bajo subterráneo de Didac y la guitarra imprevisible de Wences, así como su peculiar voz, son solo las partes del conjunto, pero es precisamente su unión la que da lugar a una entidad más allá de las personalidades. Ningun grupo suena como Shanty Rd.; tan psicótico y tan funk a la vez. O tan contundente y tan jazzy. Cualidades que hacen de este, su verdadero primer trabajo, o almenos su primer largo, un disco único. La espera ha valido la pena, puesto que lo que en Maider o Five Missils era una promesa, ahora es un hecho irrefutable. Shanty Rd. podrían ocupar un punto interemedio entre lo atronador de No More Lies, con quienes han compartido aventuras en directo como su gira estatal en el 98, y la orientación Washingtonera de Aina, con quienes comparten no solo una profunda amistad sino que un vínculo familiar (Didac Y Pau de Aina son hermanos…). Como se explica, sino, que la primera canción del Sevens de Aina se llame Hh&Ld / Wences…? En cualquier caso, cualquier seguidor de grupos underground norteamericanos como Girls Against Boys, The Dismemberment Plan o The Candy Machine, incluso Karate en sus momentos más jazzies, o, por supuesto, cualquier seguidor de la escena post-hardcore nacional tendrá una gran alegría al escuchar esta pequeña maravilla de rock arriesgado y sincopado a partes iguales.