Fake Gold & Broken Teeth

Penny Cocks

Referencia: BC.294
Fecha de lanzamiento : Septiembre 2016
Formato: CD, LP

“Life is a mistake all day long
So dance a bit or die alone”
– “Shake Ya” (2016)

¿Y qué paso con Huckleberry Finn? Una vez terminadas sus aventuras de juventud, se largó bien lejos en busca de más y no dejó que nadie lo civilizara, porque no hay raza más valiente que la del descastado. Pennycocks también han crecido como los renglones torcidos del señor. Han ido de los veintipocos a los veintimuchos, remplazando algún miembro por el camino, pero continúan siento los mismos diablillos agitanados que nos atraparon des del principio con su EP Burning Down My Youth (2010) que les abrió las puertas de BCore y de las discográficas internacionales Contra o ahora, Longshot. Después llegó su debut de largo Do It Cock (2012) y ese otro EP Devils, Kids & Gypsies (2013) que, al fin y al cabo, resume la esencia de lo que siempre han sido: una banda tan elegante como incorregible que, con garbo y morro, ha sabido reubicar el punk en cualquier década que se les antoje. Lo había en el 77 sí, pero Pennycocks también han sabido encontrarlo en esas formaciones de RnB que sonaban en los bares de carretera durante los 50s.

Fake Gold And Broken Teeth es su particular Punk And Disorderly, una colección de clásicos del punk de antes y después de la eclosión del 77. Esconde versiones, como “Bottle of Wine” de los blasfemos The Fireballs, (poseída por el mismo diablo de “Great Balls of Fire” o “Drinkin’ wine, spo-dee-o-dee”) o “Jibba Jab” de Tic & Toc y “So Excited” de The Equals. No sabrías distinguir cuales son auténticos clásicos o cuales son invenciones de su propia cantera. Hay “Do You Wanna Smoke Me?” que bebe de Dead Boys y luego “C’mon Gipsy!” que podría haberla editado perfectamente Chiswick Records; “We’ve Nothing To Say” escuela Radio Birdman, “Shake Ya” a lo The Hives y de golpe, “You Got Me Baby” ese romántico giro pop aroma The Undertones. De su propia boca dicen que buscan a “The Jam en lo melódico, a Cockney Rejects en lo bruto y a Stiff Little Fingers en el sonido” pero, aunque intenten sonar añejos, no pueden evitar ese sonido espídico tan de nuestro tiempo y en su rica mezcla de influencias está el eclecticismo posmoderno. Ahora bien, no solo en la forma, también en el contenido nos enseñan sus novedades.

Contextualicemos, Kiko Amat nos dijo que el punk debía ser joven, pero si seguimos el refranero, el diablo sabe más por viejo que por diablo. Imaginaros ese Huckleberry de espíritu lozano, pero con la maliciosa astucia de la edad. Lo mismo pasa con estos chicos: han sabido combinar el demonio, el punk-rock y, ahora, suman un exuberante refinamiento en las letras, donde, a parte del habitual desenfreno, hay también consciencia de la nueva clase baja y la intransigente exigencia de una oportunidad; aunque con su recuperado alegato “I Need A Job” te den más ganas de coger la carretera que de buscarte un oficio. Aquí el trabajo no dignifica, envilece. Y quien diga lo contrario quizás no disfrute del sado, pero sea masoquista. Vayamos al grano, ¿buscas una colección tan intachable como herética de hits? Entonces, ellos son tu huckleberry. (Texto: Aïda Camprubí)