Faithful songs

Dulce Pájara de Juventud

Referencia: BC.262
Fecha de lanzamiento : 5 enero, 2014
Formato: Single, Digital

La ambición es uno de ésos dones que asusta. Pese a tenerla, hay quién no la usa porque huye de destacar entre ciertos convencionalismos. Quizás por ello, muchos sabíamos que el primer disco de Dulce Pájara de Juventud, de título homónimo, era únicamente la antesala de lo que se avecinaba.

Entre temas pop de factura perfecta, como el ya perpetuo, por derecho propio, Gigalove o el refrescante y veraniego Feel, fluía una voluntad sinfónica entendida en su sentido más estricto. Solos de guitarra barroquistas escondidos entre tímidos pestañeos noventeros que, tras curtirse en innumerables directos, se abrieron paso para mostrar lo que trae, finalmente Faithful Songs: tres temas en los que la capacidad creadora de la banda estalla en todo su esplendor, sin timidez ni vergüenza de destacar. Un puñetazo sobre la mesa. Un puñetazo deliberadamente más oscuro, quizá menos pop y, por ello arriesgado y valiente. Una declaración de principios en toda regla.

Dulce Pájara de Juventud se entregan a la fe y pierden el miedo. Piensan en grande y se atreven a amplificar y a dar forma concreta a ése atisbo de genio creador que sobrevolaba entero su primer trabajo, sin remilgos ni excusas, sin extrarradios ni amistad de jardín de infancia. El gran salto de promesa a banda de culto sin pasar por la casilla de salida. Y a pecho descubierto, como se hacen las cosas importantes de la vida.

Faithful Songs hereda los riffs obsesivos, las voces sugerentes y se atreve con coros triunfales en temas que desde la primera escucha se convierten en himnos y aún con su punto oscuro, oxigenan y abren el corazón, de un modo casi físico. Lo nuevo de éstos chicos es tan tangible, tan real que casi podemos contenerlo en las manos para que al cabo de unos segundos se nos deslice como agua entre los dedos y adquiera una forma completamente diferente.

Y ahí es donde nos damos cuenta del gran valor de Dulce Pájara de Juventud: Una banda que no muta de manera definitiva sino que se somete al cambio constante, a cada escucha, a cada directo. Se empeñan constantemente en dar cada uno de sus pasos de una forma calculadamente diferente, se obligan a estar en continua evolución y son capaces de renunciar al calor del hit en un concierto para hacer lo que les da la gana encima del escenario.

Estan llenos de fe. Ellos y sus canciones. Y aún así, insisto, como si de un eterno retorno se tratara: Faithful Songs es únicamente la antesala de todo lo que le queda por tocar a Dulce Pájara de Juventud.

Míriam Cano