Madee

Cuando un anciano mira atrás, haciendo balance de su vida, es probable que un intervalo de 3 o 4 años le resulte una parcela de tiempo demasiado pequeña para ser recordada, entre memorias de infancia, de pareja, de paternidad, de aventuras adolescentes y de viajes y experiencias diversas. Pero seguramente el periodo transcurrido entre 2002 y 2005 nunca se borrará de la memoria de seis chicos de Cabrils, Barcelona, que en ese tiempo decidieron hacer lo que siempre habían soñado: tener una banda de rock, componer canciones, grabarlas y tocarlas en directo. es sin duda lo vivido, más que lo pretendido, lo que ha hecho de tener un grupo la experiencia más genuina que los miembros de Madee recordarán, seguramente, cuando sean ancianos y miren atrás.
Desde la edición de su primer larga duración Songs from Cydonia en 2002, pasando por la de Secret chamber en 2003 para terminar en la de Orion’s belt en 2004, es sin duda lo vivido, más que lo pretendido, lo que ha hecho de tener un grupo la experiencia más genuina que los miembros de Madee recordarán, seguramente, cuando sean ancianos y miren atrás. Tres discos en tres años es, sin duda, mucho trabajo realizado. Aunque para poder ser tan prolíficos en tan poco tiempo solo hay un secreto: el talento; el talento que hace que un músico sepa qué nota hay que tocar y que ritmo hay que aplicar en cada momento, y saber no adentrarse en terrenos que no llevan a ninguna parte, aquellos por dónde por desgracia se pierden demasiados. Un trabajo artesanal que sólo algunos pueden hacer con la delicadeza, la sensibilidad y la energía de Ramon, Adam, Capi, Pep, Lluís y Marc. Geniales canciones que quedarán en la memoria de todos aquellos que han vibrado viéndoles en directo o han compartido algún instante de sus vidas con la maravillosa música de Madee. No siempre la vida permite poder materializar aquellos sueños que uno desea. Pero el paso del tiempo siempre premia a quienes saben aprovechar las oportunidades que la vida les brinda. Y quizás, más allá de la belleza de las canciones, de lo intenso de sus directos y de la honestidad de su discurso, esa es la gran verdad que estos seis músicos nos pueden enseñar: debemos aprovechar nuestras oportunidades.