Betunizer

Hace ya cinco años de Quien nace para morir ahorcado nunca morirá ahogado el primer disco de Betunizer. El trio valenciano venía de otras formaciones como estrategia lo capto!, La Orquesta del Caballo Ganador, Ciudadano, Balano, Mentat, Los Masticantes, Rastrejo, A Veces Ciclón o Zener. Una combinación de nombres que, ya por sí sola, hacía salivar y daba pistas complejas de a que sonaría esa bomba llamada Betunizer. Cinco años más tarde se sitúan ya en el lanzamiento de su cuarto álbum, Enciende tu lomo, y lejos de acomodarse se mantienen activos e imparables, con un estatus incuestionable y una personalidad propia.

La insaciabilidad de Marcos Junquera (batería), Pablo Peiró (bajo) y José Guerrero (voz y guitarra) les has llevado a seguir en otros proyectos como Jupiter Lion, los celebrados Cuello, La orquesta del Caballo Ganador, A Veces Ciclón o Alberto Montero. Mientras como Betunizer, han seguido imparables habiendo dado más de 350 conciertos desde que comenzaron su andadura y entre ellos seis giras europeas, además de haber participado en el SXSW y haber sido banda de Daniel Johnston en su gira Española y Portuguesa. Tras trabajar con Santi García en sus tres primeros trabajos esta vez la grabación ha corrido a cargo de Pablo Peiró (el mismo bajista), en su estudio Sountess. A qué suena Enciende tu lomo es básicamente a puro Betunizer. Tras cuatro discos se han labrado y confeccionado un sonido propio, que con ligeras variaciones desde su abrasivo primer álbum sigue siendo un post hardcore actual, descontrolado, irónico, urgente y excitado. Con más calma saben ahora dedicarse a chillar y experimentar. Un sonido gamberro y algo cafre, pero a la vez elaborado y
rotundo.

Los Betunizer abren el abanico y se marcan lo mismo un ritmo desquiciante en ‘Con la pájara en los talones’, que abren a golpe de cencerro un sonido puramente Betunizer en ‘Nicho Vegas’, que se ralentiza en ‘Pantalón blanco ajustado’. A la vez que se dan a la experimentación en ‘Argumento Deleznable’ o te arrollan sin contemplaciones con el tsunami sonoro de ‘Oleada’. La batería compleja y tremebunda de Marcos Junquera no pierde ni un ápice de su fuerza, el bajo de Pablo Peiró da un giro metálico, mientras que la voz y letras de Jose Guerrero mantienen ese humor esquizofrénico, y esa calidad agresiva y vacilona. Betunizer suenan a una lengua afilada, juegos de palabras inteligentes, sexuales, de carcajada amplia y sonora, y con punto de mira hiriente; a colegueo y también a mucha mala hostia.